“Miro fútbol tomando mate, esa es mi vida”

Sergio descansa en La Plata, donde vive y disfruta de los asados.
Cambio

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

Sergio Mereles guarda lindos recuerdos de su paso por San José. El exjugador argentino militó también en otros clubes. Jubilado, hoy sentó residencia en La Plata.

¿A qué se dedica?
Soy jubilado, así que no hago nada, me dedico a descansar y a compartir con amigos y con la familia.
Camino 80 cuadras por día, voy a la casa de mis parientes y de mi hermano, después miro mucho fútbol y otros deportes mientras tomo mate. Esa es mi vida.
Argentina está remal, la plata que ganamos no sirve para nada, quería viajar a Bolivia para visitar a los amigos en Oruro, Sucre, Potosí, Cochabamba y La Paz, pero está dificilísimo porque el pasaje hasta la frontera cuesta 5.000 pesos argentinos (798 bolivianos), por eso estoy esperando ahorrar alguito y darme una pasada por allá.
¿Y la familia como está?
Me separé hace 15 años de mi señora, pero siempre estoy con mis hijos. Uno está en Mar del Plata, es comisario de la Policía; mi hija es Policía científica, y mi nieta de tres años, con quien paso los mejores momentos.
¿Y los amigos?
Continuamente nos reunimos para hacer una asado y tomar una Paceña.
¿Por qué no se dedicó a ser técnico?
Me recibí de técnico en Adolfo Pedernera en 1999, pero en Argentina no me conoce nadie, por eso creo que sería mejor retornar a Bolivia, de donde me vine hace unos 24 años.
Me ofrecieron estar en una escuela de fútbol, no te pagaban y era meterse en problemas. Trabajé en YPF, donde me jubilé y vivo de mi renta (recibe 300 dólares al mes), sino estaría jodido.
Cuando estaba en Oruro dirigí la escuela de fútbol Max Fernández Rojas en Huari, donde te regalaban mucha cerveza, no me quedé porque si no me iba a convertir en un alcohólico, pero no voy a negar que era rica (sonríe).
¿Qué recuerda del fútbol?
Recuerdo que salvamos a Municipal del descenso, jugué en mi gran San José cinco años, en Stormers de Sucre, Independiente Unificada de Potosí, en Aurora, donde no alcancé a jugar, salvo un amistoso, porque me peleé con Monga.
¿Qué pasó?
El hecho ocurrió en casa. Él vino a hacer un problema y nos agarramos a trompadas, los dirigentes se enojaron y ese año no jugué. Me pidió Ciclón, pero tampoco tenían dinero para pagar a Aurora.
¿Sabe cómo está San José?
Más o menos, me contacto con el ‘Chino’ Daza y otra gente amiga que me cuentan algunas cositas. Lo último que supe es que perdió en la Copa Libertadores primero frente a Flamengo, y después fue goleado por Peñarol. Me dolió, pero esto es parte del fútbol.
Cuéntenos una anécdota
Esto pasó con ‘El Negro’ Aliaga y Amilcar Maldonado. Comentaron que los dos habían alquilado un departamento arriba de una chichería cerca del estadio y que con una manguera directo a los barriles de chica se chupaban (bebían) todo lo que querían (sonríe).
¿Qué le faltó por hacer?
Me faltó ser más profesional. Una vez me habló Javier Ortuño para ir a Bolívar, pero no acepté su propuesta de ir a prueba 15 días, no por la parte futbolística, sino por mi comportamiento, ya que tomaba cerveza y salía de noche.
Después me arrepentí, pero ya era tarde para cambiar y terminé así.
¿Qué recuerda de Bolivia?
Su comida, me acostumbré a comer picante de pollo y el pique macho.

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Dato

Sergio Mereles, exfutbolista argentino de 65 años. Militó en varios clubes de Bolivia. Vive en Formosa. Está jubilado. No pierde contacto con sus amigos bolivianos.