Cabañas, el goleador que se volvió leyenda

Roberto Cabañas, junto a un retrato de él con la camiseta de Boca Juniors. Fue ídolo en ese club.
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Buenos Aires / SoyBoca / Elpais.com / Última Hora

Este mes (el 11) Roberto Cabañas iba a cumplir 58 años. El eximio delantero paraguayo e ídolo de Boca Juniors, sin embargo, se fue hace dos años en medio de un profundo dolor en el fútbol internacional.
El 9 de enero de 2017 murió es la madrugada en Asunción producto de un problema cardíaco, a sus 56 años.
“El querido Roberto falleció esta madrugada alrededor de la una en el domicilio de su hermano Valerio”, en la capital paraguaya, fue el reporte de su sobrina, Patricia Ramírez Cabañas, a la prensa.
Amigos y familiares despidieron al excrack. El velatorio a cajón abierto se llevó a cabo en la ciudad de Pilar.
Fueron unos días tristes para el mundo del fútbol y en especial para el mundo Boca. La muerte del exfutbolista paraguayo tomó a todos por sorpresa, ya que gozaba de buena salud y se entrenaba. “Estaba viviendo su vida con normalidad, había vuelto a entrenar nuevamente para unos proyectos que tenía ligados al fútbol: la dirección técnica”, dijeron sus familiares.
En el Salón Velatorio de Ñeembucú, el ataúd llegó seguido por miles de hinchas que decidieron acompañarlo. Una vez en el salón, el cajón fue cubierto por una bandera de Boca, club en el que jugó en dos temporadas entre 1992 y 1995. Además, se exhibió una foto en tamaño póster de una revista que tiene su imagen con la vestimenta azul y oro, y con la camiseta de River a sus pies. Polémico hasta en su última despedida...

HIJO PRÓDIGO
Cabañas comenzó su extensa carrera allá por 1979.
Sus 36 goles en 40 partidos con Cerro Porteño le llevaron al fútbol estadounidense, donde vivió cuatro exitosas temporadas con el Cosmos.
Tras salir de Estados Unidos pasó al América de Cali (1985-1987) y al año siguiente pegó el salto al fútbol europeo. En Francia defendió al Estade Brestous 29 (1987-1990) y al Olympique de Lyonnais (1990-1992).
Volvió a Sudamérica. Fichó por Boca Juniors (1992-1993 y 1995), Barcelona de Guayaquil (1994), Libertad (1995), Independiente Medellín (1996) y cerró su andar en el Real Cartagena colombiano (2000). En total jugó 330 partidos y anotó 164 goles como profesional.
“Roberto jugó en el Capitán Bado de Pilar. En la selección juvenil paraguaya, en Boca. Luego jugó en Libertad y después fue a Ecuador y Colombia, fue goleador en Francia, el mejor extranjero allí”, recordó Valerio, su hermano. 
Con su selección fue campeón de la Copa América de 1979 y jugó el Mundial de México en 1986, donde brilló con su talento innato.

DISCUTIÓ CON RUGGERI
Picante en sus comentarios, Cabañas se encargaba de animar las previas de los partidos, particularmente mientras vestía los colores del Boca Juniors argentino. Y lo seguía haciendo incluso fuera del campo de juego y muchos recuerdan aún la férrea discusión que mantuvo en la cadena ESPN con el argentino Óscar Ruggeri.
En 2011, Cabañas y Ruggeri mantuvieron una larga y acalorada discusión en un programa de televisión. La secuencia, fiel al estilo verborrágico de ambos, es recordada como uno de los cruces más picantes de los últimos tiempos.
En el programa El show del fútbol, de América TV, conducido por Alejandro Fantino, el paraguayo y ‘El Cabezón’ comenzaron discutiendo por el nivel de Lionel Messi en la selección durante la Copa América que se disputaba en Argentina, pero luego pasaron a un terreno más personal.
“A donde fuiste, te echaron”, le dijo Cabañas a Ruggeri y subió la apuesta: “Vos la Copa del Mundo no la podés tocar, la ganó Maradona”. El exfutbolista argentino no se quedó atrás y retrucó: “Si te gané en todos lados”.
Ambos se tiraron con artillería pesada: el paraguayo le recordó que lo hizo expulsar en un partido y ‘El Cabezón’ le contestó con los partidos y los títulos que ganó en su carrera. El tenso cruce, plagado de chicanas, se extendió hasta el final del programa.
CAMPEÓN DE AMÉRICA
Vistiendo los colores de la Albirroja se consagró campeón de la Copa América de 1979, cuando nuestra selección tocaba la gloria por segunda vez en su historia y fue pieza clave en el regreso de la escuadra guaraní a un mundial, el de México 1986, cita ecuménica durante la que se destacaría al anotarle dos goles a la poderosa selección de Bélgica para conseguir un empate 2-2 en la fase de grupos.
Esa Copa América fue especial. El sistema de juego aprobada por la Conmebol fue distinto al de la actualidad. Se jugó en los 10 países y con partidos de ida y vuelta. 
La final se disputó en  Asunción y frente a su público la Albirroja se quedó con el títulos tras una elocuente victoria ante Chile (3-0).
En ese torneo, Roberto apenas tenía 18 años, pero ya empezó a mostrar sus grandes condiciones frente al arco.

SUS CONFESIONES
“Te digo que para mí jugar el Mundial de México 1986 fue una de las experiencias más lindas que me tocó vivir”, sostuvo Roberto en unas de las últimas entrevistas. 
Remarcó: “Representar a mi país a nivel mundial, competir contra los mejores futbolistas del planeta después de muchos años que Paraguay no había clasificado, ser uno más en ese momento y marcar goles es lo máximo que me pudo ocurrir en toda mi carrera”.
“Para la afición paraguaya solamente tengo palabras de agradecimiento. Todas las cosas las hice con todo corazón, con toda la pasión”, explicó. 
También indicó: “A quienes defraudé, aprovecho este momento y les pido disculpas, y a los que realmente celebraron conmigo les agradezco mucho. Los aplausos y los alientos de todos me sirvieron para que también yo cumpla mi sueño de ser futbolista”.
Con un tono humilde, dijo: “Tuve errores y aciertos. Por las personas que en algún momento hice declaraciones y les ofendí pido disculpas, porque hoy soy padre de familia, estoy muy tranquilo”. 
Y agregó: “El fútbol fue algo muy especial para mí, jugué con pasión y lo hice con errores y aciertos”.
MÉXICO 86, ‘LO MEJOR’
“Profesionalmente lo mejor de mi carrera fue jugar el Mundial de México 1986. Tengo que agradecer a la gente que me dio la oportunidad de representar a mi país, porque creo, y me imagino, que la frustración de muchos futbolistas es que no pudieron representar a su país a nivel mundial y yo tuve, gracias a mi querido Paraguay, la gran oportunidad de haber representado a la nación”, relató. 
Dejó en claro: “Hice goles y clasificamos a la otra ronda. Llegamos hasta donde pudimos. Hicimos junto con mis compañeros todo el esfuerzo que estaba a nuestro alcance, pero por esas cosas del fútbol no avanzamos más. Fuimos humildes trabajadores con mucha ilusión y quizás podríamos avanzar un poquito más, hasta la otra ronda, mas nos tocó un rival muy fuerte como Inglaterra y tristemente no pasamos ese escalón más”.
Esa Copa marcó su vida como el mejor pasaje.
“Guardo los mejores recuerdos de mis compañeros del plantel y de mi parte solamente tengo palabras de agradecimiento por haber compartido con ellos momentos tan lindos, tan felices; por ejemplo, cuando se le ganó a Iraq, se le empató a México, se le empató a Bélgica”, narró.
Recordó que el anhelo era ir a México, participar del Mundial y dejar bien en alto el prestigio del Paraguay como país, como una nación donde también se respira y se lleva en el corazón al fútbol. “Ese objetivo lo cumplimos”. 
Contó que dentro del grupo no hubo ídolos, sino grandes trabajadores que trataron de hacer lo mejor para que las cosas salgan bien en beneficio de todo el plantel. 
Explicó: “La idea era realizar un buen papel y no dejar pasar la oportunidad para que nos conozcan como país y que nosotros, los futbolistas paraguayos, tengamos muchas cosas por dar no solamente a nivel nacional, sino también a nivel mundial”.

SU GOL MUNDIALISTA
“El momento de anotar un gol en un Mundial es difícil de explicar la emoción que uno siente. Sé que en ese momento el país estaba vibrando y con las corridas y con el abrazo mi intención era abrazar a todos y dedicarles el tanto”, sostuvo. 
Reflexionó: “Es una satisfacción muy grande hacer un gol en un torneo tan importante como la Copa del Mundo, porque mi nombre, el de mis compañeros, el de Romerito (Julio César) haya quedado marcado por jugar un Mundial por nuestro país es un gran orgullo, una satisfacción. Es difícil de describir lo que uno siente cuando marca un gol en un campeonato así”. 
Le hizo dos goles a Bélgica. “No hice un partido excelente, pero goles son amores y más todavía el abrazo con todo el país cuando anoté”. 
Recordó el encuentro con México. “Fue muy lindo, porque en el estadio había más de 114 mil personas. El rival era anfitrión y salió con todo. Tengo como si fuese hace unos días el gol de Romerito y el desvío espectacular del ‘Gato’ Fernández del penal que pateó Hugo Sánchez, a los 90 minutos. Sé que nuestro país gritó el gol del empate, pero quizás gritó más el penal que el ‘Gato’ tapó”.

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55 años

Roberto Cabañas González nació en Pilar, Paraguay, el 11 de abril de 1961. Falleció el 9 de enero de 2017 en su país.

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Cosmos pagó casi un millón por su pase

El Cosmos de Nueva York lo ‘compró’ por 850 mil dólares de Cerro Porteño. “Después el Cosmos me vendió en 1,5 millones de dólares al América de Cali, de Colombia”, contó. “Nosotros con Julio César Romero ganábamos igual y creo que teníamos un mismo sueldo mensual en el Cosmos”. También reveló: “En 1983 firmé un contrato de más de 1,2 millones de dólares, de los cuales me entregaron 250 mil dólares, y después ganaba 16 mil dólares de sueldo”.

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Las nueve frases más picantes que causaron molestia en River

1. “¿Si vi el partido de River? Nooo, tenía cosas más importantes que hacer, je...” (declaración tras el debut del Millonario —derrota 0-2 ante Universidad de San Martín— en la Libertadores 2008).
2. “Astrada y Hernan Díaz serán mis hijos toda la vida”. 
3. “Yo les pido a los jugadores de Boca que jueguen a lo Boca. No quiero que los jugadores de Boca se quejen. Quiero que se quejen las gallinas” (antes de la llave de octavos de final de la Copa Libertadores 2015).
4. “Boca es muy respetado en todo el mundo. Vos decís Argentina y te responden Boca. Y lo digo yo que vivo en Colombia y he viajado por muchos países. Yo jugué en Francia y allá, por ejemplo, nadie conoce a River. Afuera no lo conoce nadie. A Boca, en cambio, todo el mundo. Y no lo digo solo yo. Eso lo dicen todos”.
5. “Cuando River descendió me dio alegría” 
6. “En los Boca-River uno tiene que saber jugar con todo. Yo les decía a mis compañeros antes de salir a la cancha que estuvieran tranquilos, que me den la pelota, que yo iba a hacer que ellos entraran en mi juego. Entonces les decía cosas a los rivales y se ponían nerviosos. Y los resultados fueron buenos, ya que a River, mientras yo estuve, le ganamos ocho o nueve partidos al hilo”.
7. “River es grande en institución, pero chico como equipo. No tiene jugadores de jerarquía. Boca Unidos le ganó a River con el nombre. Se asustan al escuchar Boca”.
8. “Yo creo que son todos pechos fríos” (cuando le preguntaron qué diferencia había entre los jugadores de River de su época como futbolista y los actuales).
9. “No conozco a nadie de River, pero cualquiera que tenga su casaca es mi enemigo”.

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Fue técnico y llegó a dirigir al América de Cali, pero le fue mal

Como director técnico Roberto Cabañas trabajó en su antiguo club, el América de Cali de Colombia. En principio fue el asistente técnico del colombo-paraguayo Gerardo González Aquino (también exjugador del equipo rojo de Cali), quien llegaba a reemplazar a Bernardo Redín en 2006.
González Aquino fue retirado de su cargo el 13 de febrero de 2007, día de la celebración de los 80 años del conjunto escarlata. Cabañas asumió como técnico en propiedad y tuvo a Álex Escobar (otro exjugador americano de los años 1980) como su asistente. 
Fue una decisión polémica porque Cabañas no tenía ninguna experiencia dirigiendo equipo alguno; fue destituido después de 12 partidos de los cuales el onceno escarlata solo ganó dos, empató seis y perdió cuatro. 
El hecho definitivo que motivó su salida fue la goleada 0-6 contra el Deportes Tolima, el 27 de abril de 2007. Escobar lo sucedió y el equipo tuvo una mejor actuación durante los últimos partidos del torneo.

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Anécdotas que no se olvidan

“Roberto provocaba a los rivales. Hasta en eso era bueno, y los defensas contrarios lo buscaban para pegarle, pero nunca lo cogían; nosotros le decíamos que era un eléctrico porque se les escabullía a todos”, recuerda uno de sus entrañables amigos, el argentino Julio César Falcioni.
“Él era un mago de verdad por lo que era capaz de hacer en las canchas. Por eso hizo famoso lo de las ‘cabañuelas’, que fueron los goles que hizo de media volea o de chilena. Fuera de las canchas era un tipo serio, que se cuidaba mucho”, dice el colombiano Hernán Darío Herrera, otro de sus compañeros en el cuadro rojo.
“Roberto fue un artista con el balón, un jugador dedicado a su profesión, muy técnico y valioso para el equipo”, dijo su incomparable compañero en el ataque americano, el argentino Ricardo Gareca, hoy DT de Perú.
La anécdota que más marcó a Cabañas en el América fue cuando discutió con el médico Gabriel Ochoa porque el perro del técnico se metió a la piscina donde estaban todos los jugadores rojos.
“Ese día Roberto se descompuso, le dijo al médico que era una falta de respeto que un perro estuviera en la piscina con los demás jugadores; se salió y muy enfadado se fue para su casa”, dijo otro exjugador americano que prefirió la reserva de su nombre.
En Cali, Cabañas echó raíces luego de conocer a Tatiana Zawadzky, exmodelo y reina de belleza, con quien se casó, tuvo dos hijos: Daniel y María Antonia.
Fue un hombre callado, de poco ruido fuera de las canchas; era de los que prefería compartir con su familia y amigos. “Siempre fue de su familia; cada que salía de entrenar se iba derecho a su casa”, recuerda Falcioni.
Después de unos años de matrimonio se separó, pero siguió viviendo Cali, donde se sentía bien, hasta que en 2013 tomó la decisión de volver a Paraguay.