Hacinamiento carcelario se reduce con modernas infraestructuras

El penal de San Pedro, en La Paz, sobrepasó su capacidad para albergar más presos.
Foto: Archivo

 

Redacción central / Cambio – Edición impresa

En el marco del compromiso de brindar mejores condiciones de habitabilidad a las personas privadas de libertad y potenciar las actividades para su reinserción social, el Gobierno entregó hasta ahora dos centros de readaptación productiva en los municipios potosinos de Villazón y Uyuni, y un nuevo bloque en la cárcel de El Abra (Cochabamba). En los próximos días se inaugurará un nuevo centro penitenciario en Oruro.

La construcción de las nuevas infraestructuras carcelarias fue posible gracias a la inversión de los gobiernos departamentales, en tanto que el Ministerio de Gobierno proporcionó todo el equipamiento.

El Centro de Readaptación Productiva Villazón, entregado el 18 de marzo, demandó una inversión de Bs 11.767.346. Tiene la capacidad de albergar a 220 reclusos.

El Centro de Readaptación Productiva Uyuni fue construido con un financiamiento de Bs 13.484.749. En este moderno complejo carcelario, 200 presos podrán cumplir sus respectivas condenas.

Para la construcción del nuevo bloque penitenciario de El Abra, en Cochabamba, cuya entrega se realizó el 5 de diciembre de 2018, se destinaron Bs 7.004.293; este acogerá a 240 reclusos. Mientras que el nuevo Centro Penitenciario de Oruro tiene un costo de 8.315.703;  en este, 300 reos podrán desarrollar actividades educativas y productivas, entre otras.

Equipamiento

Durante la entrega del recinto carcelario de Uyuni, el 12 de noviembre de 2018, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, destacó que las modernas infraestructuras carcelarias posibilitarán la clasificación de los reclusos según las edades y delitos que cometieron, entre otros aspectos, para evitar la conformación de grupos de poder, pero sobre todo para reducir el hacinamiento, situación que evita un verdadero desarrollo de las terapias ocupacionales para lograr la reinserción.

Asimismo, destacó el compromiso de los gobernadores, puesto que, en el marco de sus competencias, erogaron importantes recursos económicos para las construcciones, por ello pidió a otras autoridades departamentales que también colaboren con las demandas y necesidades de la población carcelaria del país.

Mediante la Dirección Nacional de Régimen Penitenciario, entregó en las nuevas cárceles todo el mobiliario, catreras, colchones, frazadas, cocinas, garrafas, utensilios de cocina, cámaras de videovigilancia (solo en Villazón) y otros insumos que harán más llevaderas las estadías de esas personas que tienen que permanecer recluidas.

Cinco componentes

La reinserción de los privados de libertad tiene cinco pilares: educación, trabajo, salud, cultura y deporte.

Por este motivo, las nuevas penitenciarías cuentan también con canchas para la práctica de deportes, talleres, salas multipropósitos, etc.

Mayor tecnología

La cárcel de Palmasola, una de las que tiene mayor población entre sus muros, recibió en diciembre de 2018 un escáner de personas y otro de equipajes, para reforzar el control de las personas que visitan a los reclusos y evitar que se introduzcan armas de fuego y otros objetos que no son permitidos.