Informe de Washington sobre DDHH recibe amplio rechazo

Las guerras que promueve EEUU en el mundo, como en Siria, fueron deliberadamente extraídas del informe anual sobre derechos humanos.
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Telesur / Cambio - Edición Impresa ​

El secretario del Departamento de Estado de EEUU, Mike Pompeo, presentó el informe de derechos humanos para 2018, que fue cuestionado por el Gobierno de Cuba y la organización Human Rights Watch porque excluye los abusos a las mujeres y los migrantes.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, respondió a la publicación del informe por medio de Twitter. Rodríguez afirmó que “Estados Unidos carece de autoridad en materia de derechos humanos”. 

Según la autoridad cubana, el Gobierno estadounidense “es un represor global. Discrimina a las minorías, hace más pobres a los pobres, priva a millones de ciudadanos al voto, viola los derechos humanos de los migrantes y abundan casos de abuso sexual a menores en custodia de las autoridades”. Este tipo de informes fue ordenado por el Congreso de Estados Unidos desde 1977.  Después de la publicación de la edición de este año, la organización no gubernamental de derechos humanos y sin fines de lucro Human Rights Watch (HRW) señaló que el gobierno dirigido por Donald Trump “ha recortado la mayoría de las menciones de abusos de Derechos Humanos clave, que afectan de manera desproporcionada a mujeres y niñas de todo el mundo”, del informe de derechos humanos publicado por el Departamento de Estado de EEUU.

Según HRW, en el informe, “el Departamento de Estado decidió eliminar el análisis de la salud y los derechos reproductivos de las mujeres, inclusive el análisis a nivel de país de la mortalidad materna y las necesidades anticonceptivas no satisfechas”. 
Según la organización, los derechos de las mujeres en muchos casos se ven socavados; sin embargo, hubo datos agregados que se incluyeron previamente en estos informes, y ahora esta falta de informes “puede revelar tendencias terribles de discriminación y negligencia por parte del Estado.”

Por otro lado, la administración de Trump cambió la descripción sobre territorios palestinos habitual del Departamento de Estado, de “ocupados por Israel” a “controlados por Israel.” 

La medida se produjo en medio de intensos esfuerzos por parte de Israel para ganar el reconocimiento de Estados Unidos a su reclamo de soberanía sobre las regiones estratégicas. 

Los Altos del Golán, al igual que Cisjordania y la Franja de Gaza, territorios que Israel tomó en la guerra de Oriente Medio de junio de 1967, se consideran internacionalmente como ocupados a partir de una resolución del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobada ese mismo año.

El Departamento de Estado también abordó el asesinato del periodista saudita Jamal Khashoggi incluyéndolo en la categoría de abuso a los derechos humanos por parte de funcionarios del Gobierno; sin embargo, no implicó al príncipe heredero Mohamed bin Salmán, quien según la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) llegó a la conclusión de que era probable que lo hubiera ordenado.

Cuba restó credibilidad al documento norteamericano debido a que el informe es sesgado.