Hay que romper la burbuja en la que está el fútbol boliviano

Laberinto

Gustavo Cortez C.

Editor / Deportes

Hay que romper la burbuja en la que está el fútbol boliviano

La gente de prensa comenta con insistencia que el nivel del fútbol boliviano está bajo y que algo se tiene que hacer para mejorar, pero esa preocupación les entra por un oído y les sale por otro a quienes están inmersos en la competencia principal: la División Profesional. Nuestra dirigencia está dormida. No se inmuta ante el fracaso constante de nuestros equipos a nivel internacional.
Cuando el periodismo cuestiona y es puntilloso en estos temas se vuelve una piedra en el zapato. Y los dirigentes asumen el rol de quisquillosos. Prefieren eludir sus principales responsabilidades y se quedan más que conformes con lo que tienen.
Hay que abrir los ojos de una vez. Bolivia está aletargado con su fútbol. Sólo vivimos con el recuerdo del Sudamericano de 1963 y el Mundial de USA 1994, y otros éxitos medianos, como el subcampeonato de la Copa América 1997 y la clasificación de Bolívar a la final de la Copa Sudamericana 2004 y su pase a semifinales en la Libertadores 2014.
Estamos dentro de una burbuja. Mientras otros países crecen peldaño a peldaño, nosotros quedamos 'contentos' con algunos buenos partidos en el torneo local.
El mejor espejo para que veamos cómo estamos son las copas internacionales. Bolívar, el equipo que se precia de ser el más laureado del país (tiene 22 títulos nacionales), fue eliminado por Defensor Sporting, cuatro veces campeón del fútbol uruguayo.
The Strongest está también por quedar fuera de la Copa Libertadores tras su empate en casa ante Libertad de Paraguay.
Es decir, los resultados, más allá de que puedan ser estrechos, marcan diferencia en cancha. Sin tener grandes figuras, Defensor y Libertad mostraron buen juego, velocidad, efectividad y nuevos talentos. A ratos parece que ellos corren mientras nosotros caminamos.
Hay que romper la burbuja. Y no son los periodistas los que deben hacerlo.