“Hoy disfruto de mi otra pasión, la peluquería”

Mauricio le cortó la melena a Leonel Morales, que hoy luce un nuevo look.
Cambio

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

Mauricio Pinilla jugó en varios equipos de la Liga. Decidió radicar en Bolivia, país al que quiere mucho. Tiene un barber shop en Obrajes y hace cortes extravagantes.

¿A qué se dedica?
Después de retirarme del fútbol en 2012 me fui a Colombia, donde estuve dos años y retorné para echar raíces en este lindo país.
Durante tres años fui director de Deportes del municipio de Sorata y este año tomé la iniciativa de montar mi propio negocio y disfrutar de una mis pasiones que tengo aparte del fútbol, que es la peluquería.
Cuando jugaba, ya les cortaba el pelo a Augusto Andaveris, Peña Carabalí y otros compañeros, esto no es nuevo.
Mi peluquería se llama Mauricio Pinilla Barber Shop, que está ubicada en la calle 3 de Obrajes, en el edificio Torre Julieta, planta baja, local 10; ahí me encuentran todos los días.
¿Dónde aprendió este oficio?
Esto es algo empírico. Antes de ser futbolista yo era peluquero en Colombia. Comencé cuando tenía 14 años.
En el comienzo, ¿cuántos cortes hizo mal?
Uf... (sonríe) Es como cuando uno comienza en alguna actividad, pero practiqué mucho haciendo cortes a un sobrino, a quien le gustaba que le haga con un aparatito que se llamaba peluchín, que era como un peine, al medio le metía dos hojas de afeitar y tenía una tapita, le hacía presión y funcionaba como una navaja, por un lado rapaba y por otro desgastaba; con ese aparatito aprendí la técnica. Cada fin de semana le hacía un corte nuevo.
Después había chicos del barrio con pocos recursos y les cortaba gratis.
Al principio era muy complicado el manejo de la cuchilla, especialmente a la hora de marcar las líneas, las curvas; hoy ya soy casi un experto.
¿Quiénes son sus clientes?
A todos quienes vienen los atiendo con esmero y amabilidad. Hay excompañeros y amigos que vienen y les hago el mejor trabajo. Por ahora, a la mayoría de Always Ready les hago el corte de pelo. Wálter Flores viene de vez en cuando.
¿Alguna personalidad?
Por ahora no, pero como esto recién empieza algún rato van a caer y no querrán cambiar de barber shop.
Hasta este 20 llega un buen refuerzo, mi hijo Johan Fabricio, él se está viniendo de Colombia, también es peluquero.
¿Le quiere hacer sombra a Raúl Ruiz?
No tanto así, porque somos de estilos diferentes. Ellos son estilistas y nosotros barberos, hacemos sombras, dibujos, cortes específicos como los que lucen los jugadores de la NBA, los futbolistas y otros deportistas. 
¿Sigue jugando?
Sí, hay gente que me contrata para ir a jugar en las villas, a los pueblos por dos o tres días. Me divierto y además me mantengo en forma.
¿Por qué no se dedicó a ser técnico?
En Colombia estudié, pero me faltó un año para conseguir el título. Ahora estoy en la Universidad de fútbol haciendo el curso para tener la licencia.
Cuéntenos una anécdota...
Con Augusto Andaveris viví muchas cosas, era ‘maldadoso’. Esto me pasó con Luis Marín, cuando jugó en Blooming: en un partido en el Siles me pegó un puñete sin pelota, fue el único que me arrugó y amenazó con repetir. La revancha la jugamos en Tembladerani y nos reencontramos, le dije a Diómedes Peña que nos atropellara y lo hizo, ahí aproveché en darle el puñete. Se quejó, pero le dije: “esto es ojo por ojo y diente por diente con los malos”.

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Dato

José Mauricio Pinilla, exfutbolista colombiano de 41 años. Debutó en 1998 y se retiró en agosto de 2012. Desde enero atiende el Mauricio Pinilla Barber Shop.