Metodología boliviana para la erradicación es comprobable

Soldados destruyen plantaciones ilegales en el Chapare.
Foto: ABI

 

Roberto Medina Buezo - Cambio

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, indicó que la metodología aplicada por Bolivia para la erradicación de coca ilegal es comprobable porque es técnica y no discrecional, como la utilizada por Estados Unidos cuando estaba presente la DEA. 

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, manifestó que cuando Estados Unidos descertifica a Bolivia cada año, lo hace a partir de información sobre los cultivos porque, según sus autoridades, la metodología aplicada en el país no es correcta, a pesar de los resultados positivos alcanzados desde gestiones anteriores, los cuales son reconocidos por otros países y organismos internacionales.

“La metodología boliviana es técnica y no discrecional, como era antes con la DEA. Anteriormente no había una medición técnica y sólo eran reportes de los funcionarios; sin embargo, en la actualidad hay registros de las entidades asignadas al Chapare (trópico) y los Yungas (La Paz), datos periódicos, sistematización, y esa información la cruzamos con la de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) y de las Naciones Unidas (ONU), informó.

De esa manera se realiza la  doble verificación, ya que además se cuenta con fotografías satelitales y verificaciones en las zonas donde se erradicó.

Romero dejó abierta la posibilidad de debatir la metodología con cualquier país o institución.

Modelo boliviano

Según el experto en política de lucha antidrogas, Aldo Lale-Demoz, en entrevista concedida al periódico Los Tiempos, el modelo de Bolivia “está funcionando bien” porque redujo a la mitad la cantidad de coca que se producía hace 15 años.

“En Bolivia, hoy hay la mitad de la coca que había hace 10 ó 15 años. Ese indicador tan básico muestra que algo está funcionando bien, mientras que en otros países la hoja se incrementa”, manifestó.

Al respecto, Romero señaló que el país es el único de la región con resultados contundentes sobre la reducción de coca excedentaria, ya que este año se destruyeron 11.174 hectáreas.

“Con menos inversión, sin violencia, sin militarización ni plaguicidas, hemos tenido resultados importantes, por eso somos modélicos en esa lucha”.

Para mediados del próximo años las cifras de la erradicación neta serán establecidas por la UNODC en un informe.

“Contrastaremos las áreas cultivadas con los cultivos racionalizados o excedentarios, pero normalmente alcanzamos una tasa de reducción neta de 1.200 hectáreas y esperamos sobrepasar esa cifra”, aseguró el titular de  Gobierno.