Activistas del 21F atacan a policías que resguardan edificio del TSE de forma vandálica

Un grupo de jóvenes encapuchados ataca a policías que resguardan el TSE
Foto: APG

 

Gabriela Ramos/Cambio Digital

Un grupo de efectivos policiales que resguarda instalaciones del Tribunal Supremo Electoral (TSE) fueron atacados por grupos de choque de las denominadas plataformas ciudadanas del 21F, quienes lanzaron piedras, botellas de plástico, pintura, basura y objetos del ornato público que encontraron en el lugar, e incluso los atacaron con armas blancas, según se observaron en videos de las redes sociales y los informativos televisivos.

Las agresiones se iniciaron alrededor de las 18.00. En las imágenes los policías sólo se limitaron a resguardar el frontis del TSE, ubicado en la zona de Sopocachi, sobre la plaza Abaroa, alzando sus escudos. Sin embargo fueron atacados en su mayoría por jóvenes encapuchados y que de acuerdo a versiones de algunos transeúntes habrían consumido bebidas alcohólicas previamente.

El reporte de cadenas de televisión no da cuenta que los efectivos policiales hayan hecho uso de agentes químicos, gas pimienta o hayan sostenido forcejeos con los movilizados, que incluso trataron de romper el cerco a plan de patadas, incluso utilizando a mujeres como escudos humanos.

Debido a esta situación la Policía decidió desplegar un Neptuno para dispersar a los afines a las plataformas ciudadanas. No se observa el uso de otro tipo de elementos de disuasión en el lugar.

Las plataformas ciudadanas, devenidas en grupos de choque violentos, se apostaron en inmediaciones del TSE para protestar por las resoluciones de habilitación de binomios presidenciales, rumbo a las elecciones primarias de 2019.  

La violencia desplegada en plaza Abaroa replica las agresiones sufridas por la población en diversos puntos del país, que fueron atacados por grupos de choque, con el objetivo de que acaten el paro cívico. Producto de esto se tuvo que lamentar la muerte de una mujer de 52 años, en Beni, además de por lo menos dos personas de la tercera edad que sufrieron agresiones físicas en Riberalta y el Plan Tres Mil en Santa Cruz.