Ese CAR de Vinto nos duele a todos

Laberinto

Gustavo Cortez C.

Editor / Deportes

Ese CAR de Vinto nos duele a todos

Lo que mal comienza mal termina. En 2000, a través de su programa Goal, la FIFA ofreció ayuda económica para la construcción de infraestructura deportiva en Sudamérica. El fútbol boliviano precisaba de un terreno para hacer un CAR y apareció Vinto.
Aquella vez la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) y las autoridades de la población hicieron un acuerdo, Vinto cedía en comodato por 50 años el terreno. El presidente de la FBF era Sergio Asbún y para colocar la piedra fundamental incluso llegó Joseph Blatter, de la FIFA.
Fue una fiesta. Todos soñaban con un hermoso CAR. Se eligió un lindo proyecto y se iniciaron las obras.
Sin embargo, desde el inicio hubo problemas con algunos comunarios y después surgieron dudas en las autoridades de la Alcaldía.
Se cavaban zanjas y al día siguiente éstas aparecían rellenadas. Los trabajos no avanzaban. Después de muchos años se construyó una parte y luego todo el complejo cayó en el olvido.
Hoy, ese CAR está deteriorado. Nadie lo usa porque no está acabado. La FIFA no dio más dinero. Y la FBF no logró resolver temas pendientes.
Es un elefante blanco que está en la cima de un cerro, con un acceso dificultoso.
La sentencia contra dos exdirigentes nos trae a la memoria este CAR, que así como está nos duele a todos.