Ministro de Gobierno anuncia que fundamentará denuncias

La Policía demuestra cómo se atrincheraron los cocaleros para atacar a los uniformados.
Foto: APG

Roberto Medina Buezo / Cambio

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, señaló que las denuncias, testimonios y pruebas recopiladas en La Asunta (Sud Yungas) sobre la presencia de grupos irregulares que emboscaron a la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) durante las labores de erradicación, serán sustanciadas ante el Ministerio Público para esclarecer dichos ataques.

“Hemos visto con preocupación que en la región de San Antonio se produjeron hechos ilegales, secuestros, quemas de cultivos envenenamiento de animales, quemas de casas, torturas, vejámenes, entre otros, contra los comunarios que se oponen a las acciones de Adepcoca (Asociación Departamental de Productores de Coca) liderada por Franklin Gutiérrez, y esas denuncias estarán sustanciadas ante el Ministerio Público”, señaló a Red Patria Nueva.

Asimismo, dijo que por el momento no se puede afirmar o descartar que en esa zona hay ciudadanos extranjeros (colombianos y peruanos) sólo con base en testimonios de algunos comunarios, aunque como Estado existe la obligación de investigar y esclarecer esos extremos.
“Se investigará porque no se puede admitir que en el país haya una zona donde se aplica la ley del más fuerte, se instalen grupos irregulares y se pretenda abstraer la vigencia de las normativas estatales”, explicó.

Investigaciones

El domingo, una comisión multidisciplinaria de la Policía y de la Defensoría del Pueblo, con presencia de periodistas de distintos medios de comunicación, realizó una inspección ocular en La Asunta (puente San Antonio) para establecer mayores detalles de la emboscada protagonizada por algunos cocaleros el 24 de agosto, y que ocasionó la muerte del capitán Daynor Sandóval y lesiones en otros siete policías.

“Con mucha sorpresa hallamos en esa área, donde también murieron dos campesinos, dispositivos para generar violencia y muerte como cazabobos (explosivos camuflados) y cableados para electrocutar a la gente que entre a la zona, la cual representa el área de cultivos ilegales fuera del cordón tradicional en esta parte de La Asunta”, indicó.

También se verificó la existencia de trincheras y parapetos (barricadas), una especie de canaletas diseñadas y habilitadas para la ubicación estratégica de francotiradores; “elementos que son inherentes a una estrategia de confrontación armada por parte de un grupo irregular vinculado a la resistencia de la erradicación de cultivos ilegales de hojas coca”, manifestó.