Sólo 3 sindicatos de 500 se oponen a la Ley 906

El viceministro Felipe Cáceres recorre cocales con comunarios en La Asunta.
Foto: Cornelio Gutiérrez

José Guzmán / Cambio

Ayer por la tarde, 63 de 66 sindicatos que integran la Federación de La Asunta, en los Yungas de La Paz, donde hay 500 centrales, ratificaron, mediante resoluciones, su apoyo a la estrategia nacional de erradicación de cultivos ilegales y la concertación de las plantaciones excedentarias según establece la Ley General de la Coca (906).

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, señaló, luego de participar en un sobrevuelo por esa región yungueña, que hubo engaño por parte de los cocaleros de las centrales de Puerto Unido, Puerto Rico y San Antonio, las que desde el lunes se movilizan en La Paz para exigir la liberación del presidente de Adepcoca, Franklin Gutiérrez, y la expulsión de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) del municipio de La Asunta y de los Yungas.

“Resulta que no había sido todo el municipio ni los Yungas los que se oponen a nuestra estrategia. En La Asunta hay 66 sindicatos, y en los Yungas  más de 500, pero sólo tres son los que están en La Paz pidiendo la salida de las FTC y la abrogación de la Ley 906. Tres sindicatos pretenden acreditarse la representación de 66 que integran la federación”, dijo.

Lamentó que esos productores que se oponen a la ley y buscan que se legalicen sus cultivos ilegales “hayan sido mal asesorados por políticos de la derecha”, pero que al contrario de lo que indican en La Paz durante sus marchas, “hay una positiva recepción al Gobierno y a la estrategia de erradicación y concertación.

“Es importante afirmar ante el mundo que la estrategia concertada de erradicación de cultivos ilícitos y la racionalización de coca excedente reafirma su carácter concertado, de coordinación entre los sindicatos y las FTC para ejecutar este procedimiento, siempre resguardando los derechos humanos y garantizando la coca de por vida en la zona ancestral”, sostuvo.

Asimismo, indicó que en dichas resoluciones, las federaciones mostraron su pleno respaldo a la estrategia de desarrollo integral que hay en la región yungueña, y ratificó que “siempre hay puertas abiertas para el diálogo” con las tres centrales que se encuentran en vigilia en La Paz.

“No les obligamos a pensar como nosotros, tienen derecho a pensar diferente, pero lo que no admitimos es que se recurra a métodos violentos y de confrontación. Eso parece obedecer a una estrategia política, y nosotros no podemos caer en este juego. Aunque ellos sean opuestos a nosotros, estamos siempre abiertos a dialogar para resolver este conflicto, que ya cobró las vidas de un teniente y de dos personas”, aclaró.

Erradicación

El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, aseguró que sólo faltan 166 hectáreas de cultivos ilegales por eliminar en La Asunta.

Explicó que las brigadas de las fuerzas erradicadoras desplazadas en esa región destruyen entre cinco y seis hectáreas de coca ilegal por día, y que con ese promedio de avance se estima que en cuatro semanas se terminará la eliminación de los cultivos ilegales.

“Una vez que las FTC concluyan su labor, abandonarán la zona para dirigirse a otras regiones, como Caranavi, donde también se detectaron cultivos ilegales. 

Productores de Yungas piden diálogo para la pacificación 

David Huayhua, ejecutivo del Consejo de Federaciones de los Yungas, llamó a la calma a sus “hermanos” productores y que depongan las confrontaciones y las marchas para iniciar “de una vez por todas” el diálogo con el Gobierno.

“Como dirigentes genuinos siempre pediremos que se respete el acuerdo que firmaron los dirigentes de las federaciones regionales de las tres provincias. Pedimos el cumplimiento, no permitiremos que se erradique dentro del cordón tradicional, sólo en las zonas que están fuera, tal cual señala la Ley de la Coca”, dijo.

Freddy Velásquez, secretario ejecutivo nacional de la Confederación Única Nacional de Productores al detalle de Coca (CONALPRODC), dijo que en La Asunta no se puede exceder con los cultivos porque la ley les impide tener más de una hectárea.

“Sus problemas se politizaron y mintieron a la población diciendo que se quiere erradicar todo, lo cual no vamos a permitir, ya deben dialogar”.