Evo: Algunos dirigentes de La Asunta no quieren que haya coca en esa zona

En La Asunta hay productores que tienen hasta siete hectáreas de cultivos.
Foto: Archivo

Roberto Medina Buezo / Cambio

El presidente Evo Morales señaló que los productores y dirigentes de La Asunta que demandan la abrogación de la Ley General de la Coca (906) no quieren que haya coca en ese municipio a pesar de que con esa norma se reconoció la producción en toda la zona, mientras que con la Ley 1008 sólo se permitían los cultivos en 10 de las 151 comunidades.

“¿Por qué no hay convocatoria (a las movilizaciones)? Porque la zona tradicional no quiere que haya coca en zonas no tradicionales. El peor error es querer anular la Ley de la Coca (…) Esos dirigentes están pidiendo que no haya coca en toda La Asunta”, señaló ayer en conferencia de prensa realizada en La Casa Grande del Pueblo.

Agregó que el sector tradicional y milenario de los Yungas no tiene inconvenientes ni problemas con la erradicación, sino que es sólo La Asunta, en especial la parte que es “frontera con Alto Beni”.

“Hay hermanos que tienen hasta siete hectáreas (cada uno a pesar de que sólo se puede producir hasta una hectárea) y parece que son como familias cautivas trabajando ahí, a los que llaman jornaleros. Las zonas tradicionales como Coroico, Chulumani, Irupana, Arapata y Coripata están respetando (el acuerdo de 2008) y no se pensó nunca reducir los cultivos”, dijo.

Indicó que en el sector que se expandió hacia Alto Beni se cosechan hasta cinco paquetes por persona, mientras que en las zonas tradicionales sólo un paquete, por ello considera que hay una desigualdad.

Asesores infiltrados

También cuestionó la presencia de asesores que se autoproclamaron defensores de la hoja y de los productores de La Asunta cuando este hecho debería involucra sólo a éstos últimos.

“Esa gente está destrozando a los dirigentes, supuestamente asesorando a Adepcoca (Asociación Departamental de Productores de Coca). Está un excandidato de ADN (Acción Democrática Nacionalista), ahora asesor (Iván Arias), que está destrozando a los dirigentes como en su momento hicieron quedar mal a las cooperativas mineras la gente de MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario) y MBL (Movimiento Bolivia Libre). Ahora están metidos (en La Asunta) adenistas, que dicen que son plataformas”, manifestó.

Añadió que en ese municipio de Sud Yungas viven aproximadamente 200 mil habitantes, aunque sólo están movilizados 4.000, pero que “como siempre”, la derecha se sumó con afanes políticos.
“El gran error de algunos dirigentes es meter el tema del 21 de febrero y otros. Esa gente (asesores) arruina esa marcha y ya no es un tema de reivindicación”, indicó a los periodistas.

Grupos armados

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, señaló hace dos semanas que ciudadanos extranjeros están en La Asunta enseñando a algunos productores y dirigentes ‘técnicas’ para atacar a la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) con armas y explosivos.

Morales enfatizó que en ese municipio no pueden haber grupos armados ‘al parecer’ asesorados por ciudadanos peruanos y colombianos, y recordó que en México hay 50 muertos por semana vinculados al narcotráfico, mientras que en Colombia se reportaron 210 mil hectáreas de plantaciones a pesar de que sólo un pequeño grupo de familias “mambéa” (pijchea).

“En Colombia están las bases militares norteamericanas, como la DEA, y creo que cada año Estados Unidos da $us 80 millones, pero nunca reducen las plantaciones, en cambio en Bolivia sólo tenemos un poco más de 23 mil hectáreas”, explicó.
  
Desacatarán disposición

Los productores de La Asunta desacatarán órdenes de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) y la Confederación de Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay) porque consideran que sus derechos humanos están siendo vulnerados, además de que se practica la dictadura sindical contra los afiliados.

El ejecutivo de la Federación Única de Trabajadores Campesinos de Choquechaca (La Asunta), Herlan Arce, señaló que el conflicto sólo está digitado por los dirigentes de los sindicatos San Antonio, Puerto Rico y Puerto Unido, una central que no representa a las 17 de esa zona.

“Los sindicatos disciplinadamente orgánicos están con la política de racionalización de coca excedentaria y cumpliendo las recomendaciones del informe de monitoreo de cultivos de coca 2017 de la UNODC, que estableció sólo 1.500 hectáreas excedentarias”, dijo.

Cocarico: Redacción de la norma duró 10 años

La marcha de los productores y dirigentes de La Asunta demandó la abrogación de la Ley General de la Coca (906), la liberación de los dirigentes que están encarcelados preventivamente y la salida de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) de esa zona antes de iniciar el diálogo con el Gobierno.

Al respecto, el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, indicó que las solicitudes son complicadas, ya que la Ley 906 fue construida en casi 10 años con participación social y que por responsabilidad del Estado las FTC deben seguir trabajando en la erradicación y racionalización, “no en zonas autorizadas, sino en las prohibidas, donde se produce coca excedentaria para el narcotráfico”.

En cuanto a la demanda de liberación de los delegados encarcelados, reiteró que es decisión del Órgano Judicial.

“Esperemos que la gente entre en razón, no podemos como Gobierno aceptar más expansión de cocales porque en el sector tradicional, como Irupana, Coripata o Coroico, producen 7.200 hectáreas, mientras que sólo en La Asunta son 6.600, es un hecho que hay que evaluar porque si aceptamos produciría el 60% de los Yungas”. 

El calendario escolar será reprogramado en algunas unidades

El Ministerio de Educación  analiza reprogramar el calendario en algunos centros educativos de La Asunta para que los escolares no se perjudiquen.

El viceministro de Educación Alternativa y Especial, Noel Aguirre, dijo que se trabaja en la modificación del calendario para las unidades educativas, donde no se está pasando clases debido a las movilizaciones de los productores y dirigentes cocaleros.

“En los casos donde no haya niños se debe paralizar y en otros hemos visto que los movilizaron, entonces hay la necesidad de suspender las actividades”, sostuvo.

Aclaró que una vez que se defina cuántos días se interrumpieron las labores, el cronograma será reelaborado y se volverá a ampliar a partir de los días “que se perdieron”.

“Ojalá no sean muchos días porque se complicaría cuando estemos cerca de las fiestas de fin de año”, manifestó.