Morales cambia canciller con miras al fallo de la CIJ

Fernando Huanacuni, el presidente Evo Morales y el canciller Diego Pary.
Foto: APG

Juan F. Cori Charca / Cambio

Con la mirada puesta en la sentencia que emitirá la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la demanda marítima, el presidente Evo Morales posesionó ayer a Diego Pary como nuevo canciller en reemplazo de Fernando Huanacuni.

Morales señaló que el cambio del titular del Ministerio de Relaciones Exteriores se lo hace de urgencia y para atender los nuevos desafíos del servicio exterior, entre ellos la lectura de la sentencia sobre la demanda marítima prevista para los siguientes meses.

“Este cambio en la Cancillería obedece a los nuevos tiempos. Ustedes saben que tenemos responsabilidades en el servicio exterior y por eso de urgencia, de emergencia” la posesión, indicó el Jefe de Estado.

Dijo que a puerta del dictamen de los jueces del principal órgano judicial de las Naciones Unidas se “requiere compartir nuestras experiencias, conocimientos y compromiso”.

Sin precisar, el dignatario de Estado anticipó que el excanciller Huanacuni asumirá “otras responsabilidades” para fortalecer el servicio exterior.

A su vez, Pary, exembajador de Bolivia en la Organización de los Estados Americanos (OEA), anticipó que una de las prioridades de su gestión será “la demanda marítima que se encuentra en La Haya y de la misma manera el tema del Silala”.

En 2013, Bolivia demandó a Chile en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en procura de que ese tribunal juzgue y declare que Santiago tiene la obligación de negociar, de buena fe y en un plazo razonable, un acuerdo que permita a los bolivianos recuperar su acceso soberano a las costas del océano Pacífico.

El pedido nacional se sustenta en los compromisos que autoridades chilenas asumieron para resolver el enclaustramiento boliviano, al margen del Tratado de 1904.

Luego de dos rondas de alegatos escritos y las audiencias orales, celebradas entre el 19 y 28 de marzo de este año, los jueces de la CIJ deliberan para emitir una sentencia que se podría conocer en los siguientes meses.

A ese caso se suma una segunda acción procesal abierta por Chile en 2016 en busca de que la Corte declare que el Silala es un curso de agua internacional y que como tal tiene derecho a un uso equitativo y razonable, pese a que en la actualidad consume casi la totalidad de esos recursos.

El 31 de agosto, Bolivia respondió a ese juicio con una contrademanda en la perspectiva de sentar su soberanía sobre el flujo artificial que va hacia Chile y en los canales y mecanismos de drenaje que lo posibilitan.