Soy mujer aymara, ¡aymarwarmitwa!, soy Bartolina Sisa

Jackeline Rojas Heredia

“¿Dónde estás?... Julián, Julián Apaza, Serpiente de Fuego, ¿dónde estás, Julián Túpac Katari? ¿Dónde estás?, ¿por qué me dejas sola? Dónde estás que no te encuentro, entre la tierra te busco. ¿Dónde estás?... me violaron Julián, me humillaron, escupieron en mi cuerpo, se orinaron en mí…”.
La frase hace referencia a una queja emitida por los labios de Bartolina Sisa, la líder indígena que nació el 24 de agosto de 1750 y fue asesinada el 5 de septiembre de 1782. 
Fue la esposa de Julián Apaza, Túpac Katari, y capitana de un enorme ejército aymara; fue traicionada y capturada el 2 de julio de 1781. Estuvo presa 425 días, tiempo en el que fue cruelmente torturada hasta el momento de su ejecución.
La frase forma parte del libreto de la obra con el mismo nombre Bartolina Sisa, escrito por la dramaturga Verónica Armaza, integrante de Pequeño Teatro. Una puesta en escena que se ubica en el tiempo en el que estuvo presa la líder y los hechos que ocurrían en ese entonces.
La obra fue estrenada en Francia en 2016 y actualmente se prepara su estreno en Bolivia.
Existe documentación bibliográfica e histórica para que el lector o quien desee conocer la vida de los líderes indígenas pueda acercarse a ellos. También se realizaron distintas interpretaciones artísticas sobre la apasionante y breve vida de una mujer enamorada de su esposo, de la libertad; de una mujer amante de su tierra y de su raza; un ser que jamás claudicó pese a la amenaza de muerte que al final se concretó.
Ella se personifica en las mujeres bolivianas que aún caminan y que a diario,  muchas veces en soledad,  exigen y luchan por sus derechos, por que los hombres —que sienten aún que el mundo les pertenece— reconozcan que no están solos en él y que no han venido a dominar, sólo a convivir en armonía, en concordancia con el chacha-warmi.
El elenco del grupo teatral más grande de la ciudad de El Alto, Albor, durante la puesta en escena de la obra Túpac Katari, presenta la figura de una joven indígena valerosa y defensora de las ñustas, que con frecuencia eran violadas por sacerdotes de la Iglesia católica española. 
Existe un documental realizado en 2010 por la productora Nina Films, dirigida por el cochabambino Demetrio Nina, el que se debería recuperar y difundir con mayor frecuencia como parte del aporte a la historia.

Bibliografía
También hay libros, el más reciente fue presentado en 2017 por la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, a través del Centro de Investigación Social (CIS) y la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB). Se trata de una reedición de la investigación de María Eugenia del Valle de Siles, con el título Historia de la rebelión de Túpac Catari, 1781-1782, quizá el trabajo más completo que se tiene hasta la fecha y en el que se retrata a Bartolina, la joven mujer, la indígena, la rebelde, la esposa, la líder, la capitana.
Bartolina vivió hasta sus 32 años. Su asesinato se recuerda este 5 de septiembre, fecha en la que se prevé que la organización de mujeres más grande del país, junto a otras autoridades e iniciativas personales, la recuerde con el respeto que se merece y el homenaje al valor de una mujer. Pequeño Teatro prepara la puesta en escena sobre el fragmento más cruel en la vida de Sisa.
“…Se la condena a que sea sacada del cuartel a la plaza mayor, atada a la cola de un caballo, con una soga de esparto al cuello y una corona de plumas  para que sea conducida a la horca hasta que muera y luego se claven su cabeza y manos en picotas y se fijen para el público escarmiento en los lugares de Cruz Pata, Alto San Pedro y Pampahasi, y después de días se conduzca su cabeza a los pueblos de Ayo-Ayo y Sapaqui en la provincia de Sica Sica…”.
La líder se dirige a vos: “No soy sólo un recuerdo, estoy en ti, en tus ojos me veo, yo nací en ti, en tus antepasados me tienes. No me mires así, no te quedes ahí, de qué sirve si te quedas sentado sin hacer nada, no calles, no olvides tu historia, tu pasado es importante para que nunca más vuelva a pasar, si tú te callas se perderá nuestra historia”.