La gestión de Torrico se parece cada día más a la de Chávez

Laberinto

Gustavo Cortez C.

Editor / Deportes

La gestión de Torrico se parece cada día más a la de Chávez

El fútbol paceño está aletargado. En la última década incluso ha retrocedido. Un reflejo de ello es que tiene sólo dos representantes en el fútbol profesional: Bolívar y The Strongest. La Asociación de Fútbol de La Paz (AFLP), otrora líder del balompié boliviano, hoy es sólo un adorno y se ha convertido en un trofeo de dirigentes que se han atornillado a sus cargos en los últimos años.
La gestión del señor Wálter Torrico se parece cada día más a la de Carlos Chávez (+) cuando éste presidía la Federación Boliviana de Fútbol (FBF): labor resistida, con malos resultados deportivos y egoísta. Chávez trabajó sólo con quienes lo apoyaban, el fútbol no se benefició y hoy estamos donde estamos, rezagados en el ámbito internacional.
Así es cómodo ser presidente. Se tiene el voto suficiente para gobernar y ser reelecto, y se descuida el bien mayor: trabajar por el fútbol y la entidad. En ese plano está Torrico. Incluso éste va más allá. Se ha deshecho de sus 'enemigos' con maniobras. Hay clubes y dirigentes que están fuera de su círculo y les dio 'muerte civil' en el fútbol paceño.
En 2016, la justicia envió a la cárcel de San Pedro a Torrico por haber falsificado su título profesional de abogado y luego se benefició con la detención domiciliaria, pero pese a ello no dejó de ser el presidente de la AFLP. Y asiste a algunas reuniones de la asociación (en el centro), uno no sabe bajo qué condiciones, pero de que asiste, asiste.
En 2014 fue reelecto y su gestión termina a fin de año. Nada raro que planee otra reelección, porque apoyo tiene.
Entonces, ¿quién salva al fútbol paceño? ¿Quién frena la inoperante gestión de Torrico y su directorio? Hay gente que puede hacerle frente, pero sin los votos suficientes.
El presidente de la FBF, César Salinas, dijo el otro día que "es el fin del mandato del actual directorio". Pero ni Salinas ni la Federación tienen voz ni voto en la AFLP.