“Dejamos un poquito de huella”

Gróver Echavarría muestra la distinción que recibió de la AIPS América.
APG

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

La vida de Gróver Echavarría está marcada por el relato de eventos deportivos a lo largo de 55 años en el programa Radio Deporte. Cuenta su historia y sus proyecciones.

—¿Cómo vive hoy su labor periodística?
—Es una carrera larga que me ha dejado muchas satisfacciones, de manera que vivo bien, tratando de recuperar lo positivo, intentando sumar algunos méritos más porque la carrera todavía me permite seguir desempeñando la función de titular en la dirección del programa Radio Deporte, con gente joven que está ya recibiendo la posta, está cooperando y lógicamente cambiándole un poquito el ritmo del programa.
En general, manteniendo toda esa estructura que ha tenido en estos 55 años de vida que ya ha cumplido el programa, permitiéndole a la gente que siga viviendo lo que ha conocido de Radio Deporte y, sobre todas las cosas, retribuir a tanta amabilidad que tiene este público, que en cada partido nos dice que “son generaciones que nos escuchan”, que han heredado del papá o del abuelo la costumbre y que nunca cambia el relato del programa. De manera que muy feliz y conforme con todo lo que sucede hasta el momento, superando las dificultades que se plantean en la actualidad para cumplir transmisiones de carácter internacional.
—Más de medio siglo ya es una historia.
—Desde luego que es una larga historia, toda una vida dedicada a esto y eso se logra cuando uno tiene la suerte de haber abrazado una profesión que lo llena en todos los sentidos, porque uno se entrega y trata de superarse cada día, de entender que nunca ha terminado el tiempo de aprender, seguir sacando enseñanzas, incluso de la gente joven, y tratando de dejar un poquito de huella en este transitar de la profesión para permitir que otras generaciones saquen algún provecho de la enseñanzas que puedan recibir en el programa.
—Lo bueno y lo malo...
—Siempre rescato lo positivo. El domingo 19, en el momento de la distinción (de la Asociación Internacional de Periodistas Deportivos de América, AIPS América), pude apreciar el apoyo y respaldo de generaciones nuevas y de veteranos que le dieron una cobertura extraordinaria; me emocionó ver tantos micrófonos extendidos, tantos colegas intentando cubrir la información, es el resultado de que uno no se equivocó al elegir esta profesión.
Me llevaré ese magnífico recuerdo el día que deje la actividad periodística, de haber tenido muchos amigos y ningún motivo de queja a lo largo de estos años, con más elogios que críticas. Jamás un aficionado me ha insultado o me ha hecho una crítica dura.

—¿Qué implica la distinción?
—Recibir una distinción así es siempre estimulante, más todavía tratándose de un premio internacional que se otorga tras una larga valoración de los méritos profesionales, de manera que por eso para mí es la distinción más importante que he recibido de los muchos premios que tengo a lo largo de tantos años de trabajo.
En Bolivia tenemos afortunadamente eso, se valora el trabajo que se cumple, se le da todo el mérito al profesional que se dedica en procura de conseguir sus objetivos, que en el caso del periodista radial, como yo, es difundir lo más importante del quehacer deportivo, acompañar a las selecciones, a los equipos nacionales en difíciles compromisos en copas internacionales, y recibir ese respaldo es lo rescatable de nuestra profesión y lo que nos llevamos como un recuerdo indiscutible de un trabajo que ha sido para nosotros satisfactorio, ya que lo que hacemos nos agrada mucho y es fácil transmitirle eso al aficionado.

—¿Hay mucho para dar y seguir apuntando más alto?
—Afortunadamente estoy en ese terreno, es algo que me agrada, me tomo alguna licencia ahora que tengo un equipo compacto que me acompaña, pero estamos en todos los compromisos que tenemos.
Para mí sigue siendo el motivo central de mi vida, jubilarme sería dar un paso en falso, porque el resto de mi vida no tendría ninguna motivación como tengo en este momento.
Ganar premios nunca ha sido mi visión ni tampoco me he puesto en situaciones de esa naturaleza; vinieron las distinciones porque se ha valorado el trabajo que he cumplido, y si vienen más los recibiré con el mismo entusiasmo y alegría.
Lo que me interesa es impulsar esto que he recogido, porque la experiencia en el trabajo periodístico es importante que la voy dejando como enseñanza a la nueva generación que está tomando las riendas de Radio Deporte.
Por lo demás, no creo que haya grandes cambios en mi vida, todavía me siento con ganas de acompañar la próxima Eliminatoria, viajar junto a la Selección, retribuir la ayuda y la gran amistad que he conseguido en todos los países de Sudamérica. Nunca me siento ajeno cuando visito un país o un escenario deportivo, y eso es tonificante y extraordinario después de casi 60 años de estar en el periodismo radial.

—¿Qué hechos han marcado su trayectoria?
—He tenido el privilegio de empezar cuando ganamos el Sudamericano del 63, después tuve la oportunidad de acompañar a la Selección boliviana en el Mundial de Estados Unidos, estar en todo el proceso de clasificación. Como lo más destacado de mi carrera son esos hermosos recuerdos de estar en el Soldier Field de Chicago, en la inauguración del Mundial 94, con 25 mil bolivianos con banderas alentando a la ‘Verde’, es algo que queda en la retina de uno como un hecho inolvidable, eso marcó una etapa para muchos colegas también.

—¿Cómo ve el fútbol boliviano en la actualidad?
—Soy un hombre que intenta por lo menos hacer algo en base a la experiencia, pido mover las estructuras de nuestro fútbol y reclamo de nuestra dirigencia que piense en el futuro, no sólo en el presente, ni siquiera en el inmediato, sino en el largo plazo; es ese terreno el que hace mucho tiempo, especialmente en el fútbol, no estamos trabajando. Se han olvidado los semilleros, no hay torneos paralelos en categorías inferiores, tenemos muy pocos jugadores que surgen anualmente, no tenemos una renovación y nuestro fútbol retrocede en lugar de avanzar.
Para tener una buena cosecha mañana hay que sembrar hoy, y eso es lo que está faltando en nuestro fútbol.
Ojalá llegue algún momento en que los dirigentes dejen de buscar, con apetitos personales, beneficios de esa naturaleza o regional, que no haya tanto enfrentamiento porque la dirigencia está excesivamente dividida y así no se puede trabajar en procura de un progreso mayor del fútbol.
Falta un encuentro en el que todos digan qué queremos para el fútbol boliviano, y todos jalemos el carro para el mismo lado; si no hay un cambio vamos a seguir siendo postergados en el concierto sudamericano.

—¿Cómo analiza la gestión de César Salinas?
—Estoy esperando, hay algunos anuncios, pero es una directiva que ha llegado enfrentando a muchos otros directivos, prácticamente le han privado del apoyo y respaldo que necesita; uno requiere del consenso y ése no es el terreno en el que se ha trabajado.
Hay planes, pero mientras no se pongan en práctica no avanzaremos nada. Le va a costar a este directorio, después de tanto interinato, encontrar algo de orden para trabajar buscando un mejor destino.

—Cuéntenos una anécdota.
—Una que me ha sucedido en tres oportunidades en Cochabamba ha sido un testimonio gratificante. Al ir al estadio me encontré con un aficionado que se acerca, me saluda y dice: “Soy su tocayo, me llamo Gróver y es que mi papá era fanático de Radio Deporte, lo escuchaba y cuando nací me puso el nombre de usted. Y este pequeño que me acompaña es mi hijo, también se llama Gróver, y tengo un segundo hijo mayor que se llama Remberto”. Fue algo lindo, una anécdota gratificante por todo lo que encierra.

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Perfil

Gróver Echavarría Pozo, periodista potosino de 79 años. Es director del programa Radio Deporte, que fundó con su hermano Remberto (+) hace 55 años en la ciudad de La Paz.