FIFA interviene el fútbol uruguayo

La sede de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).
AUF

Montevideo, Uruguay / AFP / Agencias

Primero fue el caos y ahora el escándalo: la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) parece no encontrar la paz tras la renuncia de su presidente, y la FIFA tomó cartas en el asunto y también el control.
La noticia, que se conoció el martes 21, desató una frenética corrida en busca de una solución que evitara la pérdida de autonomía del organismo. Pero todo indica que la AUF, que dirige los destinos del fútbol uruguayo, se verá forzada a seguir las órdenes de la FIFA.

LA DECISIÓN
La decisión fue informada mediante una misiva fechada en Zúrich: La FIFA nombrará un “comité de regularización” para la AUF, la federación que entre otras cosas tiene a su cargo la definición del equipo técnico de la selección que quedó quinta en el Mundial de Rusia, dirigida por Oscar Tabárez, actualmente sin contrato.
La medida de FIFA se basa en una recomendación de la Conmebol sobre el proceso electoral que debe elegir al sucesor de Wilmar Valdez, expresidente de la AUF que a fines de julio renunció a su cargo y a presentarse a una reelección. El dirigente sorprendió a todos; dijo que era por motivos personales.
Valdez dejó la AUF en medio de un escándalo por audios en los que, según la prensa local que tuvo acceso a ellos, denuncia favoritismo del Gobierno y en particular del Ministerio del Interior hacia una empresa en la licitación de cámaras de seguridad para el estadio Centenario de Montevideo, y sobornos.
“La comunicación de la Conmebol se basa en la falta de garantías en el mencionado proceso electoral, incluyendo la falta de un Tribunal Electoral independiente, considerando que los estatutos de la AUF no han sido actualizados acorde con los requisitos establecidos en los nuevos estatutos de la FIFA y de la Conmebol, adoptados en mayo y septiembre de 2016, respectivamente, con el propósito de garantizar la imparcialidad y transparencia en las elecciones internas de sus asociaciones miembro, entre otros”, acusa la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) en una nota en su página web, que no menciona el escándalo de los audios.
Así, la FIFA “decidió nominar con efecto inmediato un comité de regularización para la AUF, cuyo mandato” terminará el 28 de febrero de 2019 y que deberá “gestionar” la federación, “revisar” sus estatutos y, una vez ajustados, “organizar y llevar a cabo las respectivas elecciones”.
Los jugadores de la selección uruguaya, en un comunicado publicado el miércoles, apoyaron “de forma expresa” la intervención de la FIFA y el cambio de estatutos para que “todos los estamentos del fútbol uruguayo”, incluidos los deportistas, tengan “voz y voto”, y llamaron a investigar si “han existido intereses ilícitos o casos de corrupción” en contratos firmados por la federación.

LA CRISIS
El caos y la crisis se desataron en la AUF a fines de julio con la salida forzada de Valdez, quien esgrimió en su renuncia “razones estrictamente familiares y personales”. 
Sin embargo, en uno de los audios grabados por un empresario sin conocimiento del titular de la AUF, el ahora exmandamás de la federación uruguaya acusaba actos de corrupción en el proceso para la compra del sistema de identificación facial.
“Está el Ministerio (del Interior) metido y adentro del ministerio va la cometa (soborno) de la empresa que ganó. Tiene que ser de esa forma, ¿me entendés? Ahora, si no lo logramos, yo voy a manejar otra alternativa”, expresó Valdez según el diario El Observador.
Tanto la empresa ganadora de la licitación como el Gobierno niegan este extremo.
Documentos revelados por la prensa muestran que el Ministerio del Interior, cuyo viceministro es Jorge Vázquez, hermano del presidente Tabaré Vázquez, terminó inclinando la balanza en la decisión que determinó qué empresa proveería la tecnología de identificación a la AUF. Desde esa cartera se afirmó inicialmente que el Gobierno no había tenido “injerencia” en ese proceso.
En un comunicado, el Ministerio del Interior aseguró que “la participación que le cupo (...) fue de asesoramiento a la AUF”, y sostuvo que “jamás insinuó ni direccionó la contratación de ninguna de las empresas que participaron del llamado”.
La AUF, con asesoramiento técnico de una consultora especializada de la estatal telefónica ANTEL, había seleccionado a dos empresas como posibles adjudicatarias del llamado, una de ellas con una oferta más barata que la que terminó ganando.
El viceministro Vázquez, luego del comunicado de su cartera, terminó argumentando que la oferta de la empresa más barata no era “aceptable” dado el bajo nivel de reconocimiento logrado. De esta forma explicaba lo que en definitiva terminó siendo el factor decisivo en la contratación.
El caso, bautizado como “AUFgate”, es investigado por la justicia uruguaya y espera encontrar respuestas claras.