‘Vice’: La Casa Grande del Pueblo muestra a una Bolivia incluyente

La imagen muestra el asesinato de Manuel Isidoro Belzú.
Foto: Internet

JACKELINE ROJAS HEREDIA / CAMBIO

El vicepresidente del Estado Plurinacional, Álvaro García Linera, aseguró que la Casa Grande del Pueblo muestra a una nueva Bolivia de paz e incluyente, que deja atrás un Palacio de poder, traición, violencia y mezquindad. Esta declaración la hizo a la red televisiva ATB.

La producción titula Poder y sangre en el viejo Palacio. El Vicepresidente se remonta hasta el año 1551, cuando se concluye la construcción de la Plaza Mayor. El oidor de entonces, Pérez Velasco, decide  edificar el cabildo que sería la sede del gobierno regional. A partir de ahí, por esa infraestructura pasarían las distintas autoridades regionales.

Hizo énfasis en el año 1781, cuando se captura a Bartolina Sisa y la mantienen encerrada en una cárcel junto al cabildo, para luego sacarla, torturarla y matarla.

“En tiempos de la resistencia contra la Colonia, en 1809 toman los insurrectos el cabildo; ya desde entonces esta plaza (Murillo) fue el epicentro de la pugna del poder, de la lucha por estar aquí, de matarse como simbolizando dónde está el poder”, aseguró el Presidente de la Asamblea Legislativa.

El resumen que compartió se centró en la cantidad de personas relacionadas con el poder y que fueron asesinadas dentro del Palacio.

García Linera aclaró que esa investigación no incluye a los patriotas fusilados desde los balcones del Palacio, tampoco la cantidad de enfrentamientos y muertes como las ocurridas en febrero de 2003,  durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.

Indicó que en varios de los rincones del Palacio, como en el Salón Rojo, se contabilizaron 21 asesinatos en distintos períodos de la historia boliviana.

PRESIDENTES ASESINADOS 

El año 1861, cuando estaba de presidente José María Achá, un coronel de apellido Yáñez mandó a asesinar a un conjunto de rebeldes golpistas en la cárcel. Semanas después cercan la plaza y Yáñez, en el intento de escapar (porque había subido al techo), cae y queda destrozado. No contentos, los sublevados hacen escarnio con su cadáver. En 1865, en el gobierno de Mariano Melgarejo, Manuel Isidoro Belzú retorna del exilio y toma el Palacio; Melgarejo ingresa con sus coraceros y  uno de sus soldados mata a Belzú. En 1872 ocurre la muerte del presidente Agustín Morales, asesinado por uno de sus parientes en el Salón Rojo. Y en 1946 matan al presidente Gualberto Villarroel, al igual que a su edecán.

Los sábados está abierta para todos los bolivianos

La Casa Grande del Pueblo, abierta cada sábado para que la visiten las familias bolivianas, representa —en palabras de García Linera— “lo moderno sin huellas de sangre ni de traiciones; estamos ante la casa de un país nuevo”. El lugar recibió desde su inauguración, el 9 de agosto, la visita de miles de personas que pudieron disfrutar de una de las mejores vistas de la ciudad de La Paz. 

Dentro de esa flamante infraestructura existen además varias obras pictóricas que rememoran la lucha por la equidad, la justicia social y la rica cosmovisión de las naciones indígenas. El también presidente de la Asamblea Legislativa enfatizó en la identidad de la nueva Bolivia como un Estado integrado e inclusivo, un país diferente que revaloriza, rescata y difunde la sabiduría ancestral al resto del mundo.