Rosa Ríos dejó un legado inolvidable en las tablas bolivianas

Luto en el teatro

Una de las mejores actrices que ha tenido Bolivia, y La Paz en particular, una mujer muy comprometida con el talento teatral.

Encantadora, alegre, abierta y cálida fue en vida Rosa Ríos Valdivia, actriz y directora de teatro, que falleció el domingo a los 83 años debido a un derrame cerebral, un hecho inesperado tanto para sus familiares como para el universo teatral boliviano.
Los últimos meses, Ríos solía quedarse en la tienda de su domicilio de la calle Jaén, le gustaba mucho conversar y  escuchar. 
Rosa Ríos nació el 17 de abril de 1935 en la ciudad de La Paz, se jubiló de la Policía. Antes trabajó en el área de Identificaciones, donde conoció a Raúl Salmón, a quien ayudó a realizar unos trámites en la renovación de su carnet. Ríos solicitó entonces a Salmón que la tome en cuenta para actuar, fue ahí cuando la actriz nació. 
En el teatro se destacó en los géneros de drama y comedia, participó en numerosos papeles, representó sobre todo a la mujer aymara, a la chola paceña vestida de manto y pollera. Entre sus representaciones más sobresalientes está la obra La sanguchera de la esquina, en la que interpretaba a doña Gaspara.
También integró el elenco que realizó la puesta en escena de Me avergüenzan tus polleras, y estuvo en Condeuyo, La calle del pecado, El calvario de mi madre, dirigida por Raúl Salmón; Los jaraneros, La ocasión hace al ladrón, La rebelión de las cholas, La Rosita, Zambo Salvito, Rupertita, la maestra mayor y muchas otras más. 
Su última participación como actriz fue en la película Las malcogidas, ópera prima de Dennis Arancibia. Antes participó en los filmes nacionales Cuestión de fe, American visa y en la producción brasileña El gran escape.
La población paceña y el mundo artístico se despidieron de Rosita Ríos tras velarla en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez, su hogar.