El río, de Richter

Hacer visible la realidad de una sociedad que ya no puede seguir escondiendo los casos de violencia.

Claudio Sánchez *

Juan Pablo Richter se anima, toma el riesgo de llevar a la pantalla una pieza dramática compleja. Escribe un guión crudo sin muchas esperanzas y con mucha consistencia. Desarrollando un estilo que lleva su firma, el cual se lo puede reconocer en la forma que tiene de filmar cada plano. Richter recurre una vez más al desenfoque para elegir qué ver o a qué prestar atención mientras se desarrolla la historia. Algunas veces los personajes tienen mayor presencia por ésta su particular forma de hacer “su cine”, y en otras oportunidades la naturaleza exige contemplación, haciéndose por sí misma protagonista.
Recurriendo al estereotipo, Richter presenta un personaje femenino que resulta recurrente en el imaginario masculinizado de la mujer en el oriente. En contrapunto, Sebastián —el hijo que viaja a Beni para empezar a vivir con su padre— conoce a una compañera de curso que parece estar más cerca a lo que él reconoce de un posible mundo femenino, el cual le otorga un sitio en la búsqueda y construcción de la igualdad de género.
La película recurre a los exteriores paradisíacos para poder mostrar la libertad que existe lejos de la casa de hacienda; los espacios cerrados más bien acentúan el drama, le otorgan a la historia un lugar para esconder lo que pasa. Se deja de este modo en claro que no porque los hechos sucedan en los espacios íntimos dejan de existir. Allí está una de las mayores apuestas de Richter, hacer visible la realidad de una sociedad que ya no puede seguir escondiendo los casos de violencia doméstica, que son los que la corrompen más profundamente.
Sin embargo, es tan intensa la propuesta, que los actores no consiguen responder al reto. El punto débil en El río son las interpretaciones. Un largometraje con esta carga dramática exige un mayor trabajo con los actores. Las interpretaciones no alcanzan para hacer de El río la película que pudo ser. El cine es algo más que una excelente historia y una hermosa forma de ponerla en escena. Aquí las actuaciones son las que quiebran una de las más interesantes propuestas contemporáneas de nuestro cine. (Para leer la versión completa de esta crítica visita: www.cinemascine.net)

* Crítico de cine