La única cosa que ganó el 21F es la mentira

 

Entrevista: Gonzalo Hermosa (Cantante de Los Kjarkas)

Los Kjarkas es uno de los grupos folklóricos más reconocidos del país, ¿no teme que estas declaraciones le resten fanaticada considerando lo que ocurrió el 21 de febrero?
El 21 de febrero fue un engaño, una gran mentira, ¿acaso no se acuerda de la señora Gabriela Zapata? Que fue la que les dio los malos productos, porque realmente el pueblo se enoja y somos un pueblo realmente enojado porque nos han vendido y nos han engañado con que la señorita manejaba todos los contratos internacionales...

La única cosa que ganó en el 21F es la mentira. Sin embargo, hay un dicho bien claro: si ganaste con mentiras es mentira que ganaste, si ganaste con trampa te trampeaste, no ganaste, así es el asunto es una ley natural del género humano.

¿No temen perder fanaticada? 
Mira yo te voy a decir, ¿tenemos clases sociales verdad? Los de élite rara vez van a mis conciertos, a mí, ¿en qué me puede influir eso? Yo estoy con el pueblo y los folkloristas somos pueblo, simplemente la voz del pueblo.

El 21F es algo que le afecta al Presidente por las manifestaciones de los activistas, es algo que está aconteciendo, ¿qué nos puede decir al respecto? 
Eso es lo que piensan, eso es los que hacen la guerra cibernética, a nosotros ya nos han atacado como cinco veces y Los Kjarkas no somos de los que nos agachamos y mostramos el trasero. No somos, nunca seremos, por lo menos Gonzalo Hermosa nunca fue y nunca doblará su hombro, ése es el asunto.

Evo Morales tendrá sus defectos, los que están en esa guerra cibernética, esa guerra sucia, que lo hagan. A nosotros nos han metido al baile y si estamos en el baile sacamos el pañuelo, qué vamos a hacer, sacamos y hacemos el aro, aro.

¿Ésta es una postura personal o es compartida también por el resto de Los Kjarkas? 
El conjunto es del pueblo y lo que el pueblo dice que está bien, está bien, ¿entiendes? Su líder siempre ha sido Gonzalo Hermosa. ¿No escuchan el tema Bolivia? Quiero pegar un grito de liberación después de siglo y medio de humillación. Lo humillante era nuestra historia y la parte política siempre ha sido el bolsillo roto de los bolivianos, el bolsillo agujereado, donde ponías las monedas y caían en el camino.