“Mis hijos le dicen ¡Mi wiphala! al departamento donde vivo”

Foto: AEvivienda
Los esposos Karina y Ramiro Mendoza Quito en el condominio Wiphala, en la zona Villa Mercedario de la ciudad de El Alto.

Maribel Condori Monrroy / Cambio

Karina Mendoza, Ramiro Quito, Andrés y Luz son una familia que hace más de un año habita en el piso siete del bloque amarillo del condominio Wiphala, situado en la zona Villa Mercedario de la ciudad de El Alto. 

Luego de cumplir los requisitos de la Agencia Estatal de Vivienda (AEVivienda), los cuatro integrantes se beneficiaron con un departamento que consta de tres dormitorios, una sala, una cocina, un cuarto de lavado, un baño, además del parqueo, relató Karina a Cambio. 

Contó que ella y su esposo no contaban con una casa propia. Luego de que se casaron, vivieron con sus suegros durante siete años, pero con el paso del tiempo y sus hijos Andrés y Luz (de siete y cinco años) creciendo, necesitaban más espacio. 

Ante esa situación, ambos decidieron comprar una casa. Buscaron y encontraron inmuebles a precios que bordeaban los 100.000 dólares en la zona Mercedario y a 10.000 dólares en lugares “muy” alejados de la ciudad de El Alto.

En vista de que ninguna de las opciones se adecuaba a sus necesidades, Karina y Ramiro recurrieron a la AEVivienda, donde presentaron todos los requisitos para beneficiarse con una unidad habitacional de $us 35.000, con baja tasa de interés y a 20 años plazo.

Karina es psicóloga y Ramiro, funcionario público. Ambos esposos pagan las cuotas del crédito otorgado por el Banco Unión y cubren sin problemas los gastos de su hogar gracias a su trabajo y esfuerzo.

“Desde mayo del año pasado ya tenemos nuestro propio departamento, al que mis niños le dicen ¡mi Wiphala! porque saben que es de ellos. Tener un inmueble propio es un legado y eso nos satisface y llena de alegría”, afirmó Karina.

Agregó que el condominio tiene todas las comodidades para vivir. Al margen de los espacios de cada departamento, las familias beneficiarias tienen acceso al parque infantil, los parrilleros y espacios para secar la ropa, a diferencia de otros complejos habitacionales.

 
“Lo que me gusta es que aquí dentro tenemos un parque para que nuestros niños jueguen y estén más seguros. A quienes todavía no tienen casa propia, les aconsejo que recurran a la Agencia Estatal de Vivienda para adquirir un inmueble”, convocó Karina.

Comentó que el acceso a una vivienda social es una política estatal que hace años no existía en el país y que haberla implementado beneficia a las familias que buscan un domicilio propio.

“Para muchas personas es complicado comprar una casa. Construir estos condominios cómodos y a precios accesibles es una iniciativa positiva del Gobierno”, aseveró la beneficiada.

A ese comentario, añadió que los ingresos económicos en el país mejoraron, lo cual es  evidente con sólo notar que mucha gente puede darse comodidades y ciertos gustos, como acceder a una casa, comprarse un automóvil o viajar. 

“Ahora se puede acceder a muchas cosas que antes eran difíciles, por ejemplo, viajar a otros departamentos y alojarse en lugares que antes se lo veía muy lejano y muy caro”, manifestó.

Casa propia, política de Estado

Con la finalidad de reducir el déficit habitacional en el país, la Agencia Estatal de Vivienda puso este año en venta 3.329 casas y departamentos a crédito en Cochabamba, La Paz y Santa Cruz. En la primera fase, colocó a disposición 975 y en la segunda 2.354.

El director general de la AEVivienda, Gonzalo Rodríguez, informó en abril que en el quinquenio 2016-2020, la agencia prevé reducir el déficit habitacional en 10%, que significa la construcción de 51 mil viviendas multifamiliares o unifamiliares a escala nacional.