[Opinión] Bolivia es proveedor de gas natural, urea y GLP

Willy Franz Acarapi Sullca

Como resultado del proceso de la nacionalización de los hidrocarburos, el Estado boliviano mejoró sus ingresos y los reinvirtió en la construcción de nuevas infraestructuras, como plantas separadoras de líquidos y de petroquímica, que hoy le permiten convertirse en un importante proveedor de gas licuado de petróleo (GLP), urea y gas natural.

La transformación boliviana fue trascendental en los últimos 12 años, tomando en cuenta que en 2006 —primera gestión de gobierno del presidente Evo Morales— el país sólo exportaba gas natural a dos mercados: Brasil y Argentina, que en la actualidad continúan demandando el combustible. Sin embargo, en la anterior semana se realizó un preacuerdo para la venta a Paraguay a través de un gasoducto en el mediano plazo o de forma inmediata mediante el GNL (gas natural licuado) porque éste utiliza plantas regasificadoras y cisternas para transportar el gas.

Al proceso de exportación del gas natural, desde hace unos años, se sumó el GLP con la construcción de las plantas procesadoras de líquidos Río Grande (Santa Cruz) y Gran Chaco (Tarija). El primero, que es de tamaño menor, tiene el fin de abastecer el consumo interno; mientras que el segundo, que es de mayor capacidad, tiene el objetivo de transformar a Bolivia en proveedor neto de gas licuado a países de Suramérica, como el caso de Argentina, Uruguay, Perú y Paraguay, que en este momento demandan el producto.

Según el Gobierno, Paraguay es el principal destino del GLP porque se llega a cubrir el 95% de la demanda total del país vecino.

Para el caso de la urea, los mercados que demandan el agrofertilizante son Uruguay, Paraguay, Argentina, Perú y Brasil. Este último gestiona la compra de 300 mil toneladas adicionales a las 335 mil que Bolivia comprometió inicialmente.