[Opinión] Brasil demanda más gas, GLP y urea bolivianos

Willy Franz Acarapi Sullca

El país vecino se perfila como el principal mercado de Bolivia no sólo para el gas natural, sino también para la urea que se produce en la planta industrial de Bulo Bulo, construida en el trópico de Cochabamba.

Luego de que en noviembre de 2017 las empresas Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y Keytrade concretaran la compra y venta anual de 335 mil toneladas de urea para su distribución en el mercado brasileño, la anterior semana llegaron al país autoridades y representantes de empresas de Mato Grosso del Sur  con la finalidad de consolidar la adquisición de 300 mil toneladas del fertilizante agrícola de alta demanda en el mercado internacional.

De acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos, la importante delegación se reunió con el ministro del área, Luis Sánchez, y como resultado se acordó la firma de un contrato, en las próximas semanas, con duración hasta 2025. Este nuevo volumen también será destinado a la actividad agroproductiva de Sao Paulo.  

Sin embargo, el mencionado estado brasileño no sólo apuntó su interés en la urea, sino también en el gas licuado de petróleo (GLP) y el gas natural que podría adquirir desde el año 2020.

Según los datos de la cartera de Hidrocarburos, en el caso del GLP se trataría de la compra de 85 mil toneladas, para lo cual YPFB trabaja en la logística del transporte y el precio.

En ese marco, Mato Grosso del Sur también solicitó la compra de 25 mil toneladas de urea para entrega inmediata.

Ante este panorama, Brasil se encamina a convertirse en el principal cliente no sólo para el gas natural, sino también para la urea de la planta de Bulo Bulo, que en su primer año de funcionamiento tendría comprometida casi toda su producción para abastecer el mercado interno y externo.