Iván Duque juró a espaldas de su pueblo

Foto: Semana
Un muñeco que representa al presidente Iván Duque, al que vinculan con la oligarquía de Colombia.

Gonzalo Pérez Bejar

El principal líder de oposición al gobierno del presidente de Colombia Iván Duque, Gustavo Petro, le pidió al nuevo jefe de Estado no dar la espalda a su pueblo, que busca paz y mejores condiciones de vida.

“El pueblo de Colombia clama justicia, no le dé la espalda, abrácese con su pueblo. Dijo que su corazón estaba en su pueblo, pues venga, abrácese con él, pero no es para la foto, no es para el discurso barato; es para concertar los programas fundamentales que le permitan al pueblo de Colombia ser el dueño de su propio país, ser el dueño de su propio destino y le permitan construir una nación”, enfatizó el líder de Colombia Humana en la concentración realizada el martes 7 de agosto en la Plaza de la Hoja, en la ciudad de Bogotá.

Petro fue duro contra Duque, juramentado jefe de Estado en la plaza de Bolívar, que reunió invitados especiales, presidentes de 11 países, legisladores y la oligarquía de ese país. Todo bajo estrictas medidas de seguridad. 

Para llegar a la posesión se instalaron al menos tres anillos de seguridad, que nadie podía atravesar, menos el pueblo al que Duque pidió unidad para construir un futuro con justicia social.

“Hoy llega a la Presidencia de Colombia una nueva generación motivada por el servicio y no por el ejercicio vanidoso del poder, comprometida con el futuro y sin anclas de perjuicios del pasado, inspirada en la justicia social y en la seguridad como el cimiento de nuestras libertades”, afirmó Duque en su discurso.

Petro no dio crédito a la propuesta de país de su contrincante en las últimas elecciones generales, en las que quedó segundo con el apoyo del 41,81% de los votos; Duque obtuvo el 53,98%.

Dijo a los asistentes al mitin, que bordearon las 10.000 personas, no tener confianza en los ofrecimientos que hizo el Presidente colombiano, porque no atacan los problemas fundamentales de la realidad en su país: la justicia y la desigualdad.

Sobre la justicia dijo que “está manejada por los corruptos” y que la mayoría de las leyes se construyeron en beneficio de unos pocos y de la plutocracia que gobierna el país.

“¿Cómo se quiere acatar la ley si son ellos los que han conducido a la violencia? Duque no sabe lo que es la paz, porque la violencia en Colombia causó la muerte de 262 mil personas, no fueron marcianos vestidos de terroristas los que causaron esas muertes”, sostuvo.

Al respecto, en las redes sociales se difundieron mensajes de texto, como el que escribió la diputada Ángela María Robledo, que llamó a no acatar la mentira.

“Resisten las víctimas de la guerra a la mentira. Por eso este 7 de agosto resistimos en las calles, en defensa de la vida y por la paz”, anotó en su cuenta de Twitter.

En la concentración, según El Espectador, también participó el delegado de las FARC, Rodrigo Londoño (‘Timochenko’).

“Esta manifestación nos demuestra que quienes alguna vez empuñamos las armas para combatir al Estado, hicimos lo correcto al abandonar nuestros fusiles y tomar la palabra como única arma. El Acuerdo de La Habana siembra las bases de la transformación, pero la empezamos a construir ahora”, declaró.

“Hay que reivindicar el poder ciudadano y con ello el de la vida que se tiene en el país. Esta marcha representa a líderes asesinados en Colombia y con ello queremos hacerles un homenaje a lo que fueron en medio de tantas dificultades”, señaló Ricardo Zapata, miembro del movimiento El Derecho a No Obedecer.

Resaltó que al nuevo Gobierno le piden “respetar la vida y que adopte un protocolo para la protección de personas amenazadas por el discurso beligerante que maneja el grupo de Duque”.

Posesión sin el pueblo

El pueblo no participó  en el acto de posesión de Duque. La mayoría tuvo que seguir la transmisión por televisión o radio. A diferencia de lo que ocurre en Bolivia, donde las organizaciones sociales y de trabajadores participan de manera directa en el fortalecimiento del Estado Plurinacional de Bolivia.

A la posesión de Duque llegaron hasta la plaza de Bolívar invitados especiales, legisladores, jefes de Estado, familiares de las nuevas autoridades y las élites de Colombia, que deslumbraron a los medios locales e internacionales por sus trajes elaborados para la ocasión.
Nadie podía llegar al acto si no era con invitación, pues había una estricta seguridad tres cuadras a la redonda.

La socióloga Isabel Martínez afirmó que uno de los problemas que atraviesa Colombia es la marginalidad y la falta de empleo. Ese diagnóstico se lo pudo constatar al ver en calles de Bogotá la informalidad y la instalación de puestos de venta, ubicados a lo largo de la Carrera Séptima (una de las avenidas más largas de esa capital), donde los vendedores ambulantes ofertan ropa y una serie de artefactos eléctricos y juguetes, todos usados.

Los propios colombianos expresaron su preocupación porque esa realidad no se la apreciaba hace un año y ahora es una rutina.

ANALISTAS

El dirigente del Partido Comunista de Colombia (PCC), Carlos Donatto, en declaraciones a Democracia Directa, sostuvo que el discurso de Duque no apuntó al problema fundamental de la guerra interna que por más de medio siglo mantuvo las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).

“Las cosas no serán nada fáciles, nos quiere hacer creer que va a cumplir con el pueblo, siendo que será la continuación de una política que emprendió Álvaro Uribe, con medidas que no resolvieron el bienestar de los colombianos, por eso estaremos atentos para defender lo poco que tenemos y buscar las mejoras que necesitan trabajadores y otros sectores, porque esta vez lo haremos de una forma más organizada”, afirmó.

Según Donatto, eso marca la diferencia entre lo que busca el pueblo y los intereses del Gobierno, que debe resolver demandas de las naciones indígenas, de trabajadores y del sector de la  producción agrícola, a lo que se suma la problemática de los migrantes (en su mayoría venezolanos).

“Lo que buscamos es la paz y tranquilidad, y creemos que Colombia debería jugar un papel más de unidad porque cada Estado es independiente y debe construir su propio objetivo político. Los bolivianos nos muestran el camino que se debe seguir y por eso creo que Colombia debe construir su propia realidad”, afirmó.

El representante de la Dirección Nacional de Poder Patriótico, Víctor Manuel Matiz, calificó el discurso del presidente Duque como hipócrita ante una Colombia que precisa un cambio.

Destacó los pasos que dio la izquierda en su país en las elecciones generales de junio, en las que el candidato Gustavo Petro fue segundo.
“Su discurso (de Duque) fue aparentemente amargo y no convence, por eso me parece que la violencia va a retornar junto con los asesinatos de líderes sociales, por eso será muy complicado y los sectores sociales debemos juntarnos para afrontar aquello”, indicó.

Isabel Martínez: Los colombianos estamos gobernados por la extrema derecha

La socióloga colombiana Isabel Martínez afirmó que el gobierno de Iván Duque tiene “bastante complicado el futuro”, en momentos en que Colombia lidera las desigualdades más elevadas de América Latina.

“Tenemos el mayor índice de desempleo, 9,4% hasta marzo, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), y un Producto Interno Bruto (PIB) del 1,9%”, dijo.

“Tenemos una guerra interna (guerrilla de las FARC), pues aunque algunos teóricos hablen del posconflicto, el conflicto sigue vigente, y Duque ingresa a la Presidencia en nombre de un grupo político de la extrema derecha, donde hace una serie de promesas; además, no existe la voluntad política para encontrar una salida al problema. Por eso la situación en el futuro es bastante complicada”, advirtió.

Aseguró que el nuevo Presidente colombiano es “una ficha del expresidente Álvaro Uribe, a quien el propio Duque reconoció como su mentor, y que en la actualidad tiene más de 200 procesos por la presunta comisión de delitos de narcotráfico, genocidio, ejecuciones extrajudiciales, lo que muestra un panorama muy sombrío sobre derechos humanos en el país”.

Martínez también mencionó que es la primera vez en la historia de Colombia que se unen todos los partidos de la derecha, y “la oligarquía colombiana está representada por todos los partidos alrededor de Centro Democrático, al cual se adhirieron el Partido Conservador o Cambio Radical para profundizar las políticas de los empresarios”.

En cuanto a la propuesta de desarrollo “con justicia social” que ofreció el presidente Duque, Martínez afirmó que no se plantea impulsar el desarrollo en el ámbito de la agroindustria, que sería una solución para fortalecer la exportación agrícola.

En la actualidad, la producción de Colombia se basa en la exportación de plátano, café, oro, piedras preciosas, carbón y petróleo.

En tema de política internacional, la socióloga calificó como “grave” el hecho de que su país sirva de base militar para Estados Unidos.

“Eso es preocupante y el silencio de cierta forma es cómplice de todo eso, a excepción de Nicolás Maduro o el propio Evo Morales, que salen a cuestionar esa situación”, sostuvo.

Yasira Ochoa: En Colombia se vive con temor

La periodista boliviana Yasira Ochoa afirmó que los líderes sociales viven atemorizados por los más de 300 asesinatos que se perpetraron en Colombia desde 2016.

“La sociedad vive atemorizada porque a muchos líderes los han asesinado y eso hace que el pueblo no ejerza sus libertades democráticas”, indicó la comunicadora que vive en ese país hace más de dos años.

Sin embargo, destacó que la juventud colombiana quiere cambiar y por eso considera que no será nada fácil para el gobierno de Iván Duque aplicar las medidas que prometió.

También destaca la representación que logró la izquierda colombina en el Parlamento, en particular la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), con Iván Márquez, Pablo Catatumbo, Victoria Sandino, Carlos Lozada, Sandra Ramírez, Byron Yepes, Jairo Quintero, Jesús Santrich, Marco Calarcá y Omedo Ruiz.

“A partir de su participación en el Legislativo se pretende profundizar políticas de inclusión de los sectores indígenas, de mujeres, que son elementos que los colombianos admiran de la política boliviana”, afirmó.