Esquivel destaca participación de las culturas ancestrales

Laura Esquivel escucha la explicación sobre la salteña.
Foto: J.R.H.

Jackeline Rojas Heredia  / Cambio

Laura Esquivel llegó a La Paz a cumplir una agenda abundante hasta el domingo 12 de agosto en la Feria Internacional del Libro. La autora destacó el valor que se da en Bolivia a varios aspectos, como la tierra, el agua, el conocimiento ancestral y el diálogo con las culturas originarias.

“Bolivia ha dado un paso importante desde hace unos años acá con todo lo que tiene que ver con la tierra y el agua”, dijo.

Laura Esquivel presentó anoche su reciente libro, Mi oscuro pasado, con el cual completa la trilogía de la obra Como agua para chocolate.

Agradeció a los organizadores de la feria y a la Embajada de México en Bolivia por hacer realidad su sueño de llegar al país. 

Su presencia generó furor en la FIL, fue rodeada varias veces por grupos de jóvenes y por personas que ansiaban fotografiarse junto a ella. Muy sencilla y siempre sonriente, respondió a todas las preguntas, también saboreó una salteña y un refresco de cebada, ambos productos deleitaron su paladar.

Como agua para chocolate, precisamente, está relacionado con el arte de la buena cocina, aquella que tiene de ingrediente central el amor. 

La mexicana dijo que si bien le halaga que su obra célebre haya sido calificada como realismo mágico, también aclaró que no la considera así porque elementos como el Quetzalcóatl (el dios serpiente emplumada) o el Huipil (vestido o blusa con bordados coloridos) provienen de culturas ancestrales que no corresponden al realismo mágico, aclaró.