Bolívar se saca la mufa

Goles son amores

Ricardo Bajo H.

Columnista / Cambio Deportivo

Bolívar se saca la mufa

Hubo dos partidos en el Patria de Sucre. La primera parte vio a un Bolívar superior y dominador, a una ‘Academia’ que volvió a crear (cinco) ocasiones claras de gol, dos tantos cantados, inexplicablemente fallados. La primera parte vio otro ejercicio de desesperación celeste, al susto (arriba y abajo) como dueño y señor del equipo. 
Arias, por fin, repitió equipo y dibujo. Sigo sin entender la suplencia de Saavedra y Flores, sigo sin explicarme por qué juega el uruguayo Rodríguez en la línea de los tres volantes ofensivos (junto a Arce y Callejón). Bolívar arrancó el partido en el puesto noveno de 14 equipos, con cuatro puntos y una sola victoria en cuatro encuentros, a 11 puntos de los líderes del torneo, Royal Pari y The Strongest. 
Universitario, tan lejos de aquellos campeonatos en los que era un equipo de temer, llegaba tras jugar cuatro partidos de visita (esto sólo pasa en nuestra liga). El equipo de Leeb forma parte de ese pelotón de voluntariosos planteles con muy poco fútbol, con muchas limitaciones.
Dice el uruguayo Arias que Bolívar debe mejorar en transiciones defensivas (evitar las contras del rival), dice que la ‘Academia’ tiene que estar concentrada en la pelota parada. Arias no dice nada de Pedraza, un zaguero de terror que no sabe marcar; no dice nada del penoso estado físico de su ‘team’, no dice nada de sus cambios equivocados (volvió a quitar a Callejón).
Hubo dos partidos en la capital. La segunda parte (por fin entró Saavedra) vio a un Bolívar eficaz con la puntería de un batallador Riquelme, a una ‘Academia’ cansada con una zaga errática, a un equipo que se cae cuando se pone arriba en el ‘score’, confiando en una defensa y un equilibrio que no tiene, confiando en una solidez mental que tampoco tiene. Bolívar se sacó la mufa, ganó su segundo partido, pero no despeja aún los nubarrones, no puede ver (todavía) el cielo celeste y despejado.