Cámara del Libro denuncia impunidad de la piratería

Venta de libros en calles y pasajes.
Foto: Archivo

Jackeline Rojas Heredia / Cambio

La Cámara Boliviana del Libro, que integra a las cámaras departamentales, informó que la industria del libro está en crisis en el país debido a la piratería, que afecta a toda una cadena de personas que intervienen en la producción de una obra y no sólo a libreros o autores. 

Boris Vargas, representante de la Cámara del Libro de Cochabamba, dijo que si bien la Ley 366, del 29 abril de 2013, del Libro y la Lectura ‘Óscar Alfaro’, tiene beneficios, “nuestras leyes no están a la altura de ese tipo de personas; realmente la piratería está destruyendo a la industria nacional”. Comentó que los que se ocupan de la piratería son clanes familiares a quienes no les interesa ni el libro ni el contenido, solo el lucro sobre un trabajo ajeno.

 Carlos Ostermann, presidente de la Cámara  Departamental del Libro de La Paz, afirmó que la piratería es un “mal nacional”. Dijo que como Cámara Boliviana del Libro se iniciará una serie de representaciones a quienes corresponda para lograr la atención y hacer operativos para contrarrestar este problema, “por ejemplo, en la calle España de Cochabamba, o en Santa Cruz o algunos lugares en La Paz. Vemos que la piratería está creciendo en proporciones que preocupan y estamos preocupados por la reprografía ilegal, no sólo es el libro pirata, sino las fotocopias, que es un delito”.

Ruth  Hohenstein, representante de la Cámara del Libro de Santa Cruz, acotó que la piratería no sólo afecta a los involucrados en la producción de un libro, sino también a los lectores. “Leer ayuda a que un niño pueda comprender mejor las cosas”. Compartió experiencias en escuelas de Santa Cruz y dijo que además de las ferias, los libros deben llegar más allá de las fronteras citadinas, es decir, a provincias, municipios, comunidades.

Cambio de Posta

Ostermann anunció que la presidencia de la Cámara Boliviana del Libro, en concordancia con sus estatutos, cambiará de sede a mediados de agosto. Hasta la fecha estuvo en La Paz, pero ahora pasará al departamento de Santa Cruz.

Explicó que cada dos años la presidencia rota entre las cámaras que integran la entidad.

David Pérez Hidalgo, vicepresidente de la Cámara del Libro de La Paz, rememoró que la Cámara Boliviana nació hace 70 años y que a lo largo de estos años se asociaron y se crearon cámaras regionales.

Sobre el incremento de lectores, Ostermann señaló que gracias al apoyo del Ministerio de Culturas y Turismo en el tema aduanero y al compromiso de llevar a ferias internacionales el libro nacional, existe un mayor número de personas que adquieren textos, aunque no hay un dato exacto, pues sólo es información cruzada que da cuenta de que hay más personas que escriben y que leen en Bolivia.

El presidente de la Cámara del Libro de La Paz recalcó que se necesita unir esfuerzos entre la Cámara Boliviana, las autoridades y, sobre todo, la población para frenar la piratería; se precisa tomar conciencia del valor de un libro. Recordó que gracias a la Ley del Libro los costos en la producción nacional se han mantenido, aunque lo que incrementa un poco los precios de los textos es el costo del papel. También sostuvo que así como uno piensa en proveerse de cosas básicas, como ropa y calzados, algo indispensable también debería ser un libro, y no optar por la piratería, ya que ésta reproduce malas copias en desmedro de los creadores. 

Boris Vargas, de Cochabamba, hizo un llamado: “Cuando compren un libro, procuren que sea original, un libro que fomente al autor, que haga que crezca; porque resulta ser, el del oficio, el que se esfuerza y trabaja, y el del beneficio el que piratea”.

El BCB instala juegos para niños

La Biblioteca Casto Rojas, dependiente del Banco Central de Bolivia (BCB), instaló en su estand cuatro juegos para el disfrute y conocimiento de los niños y niñas. Éstos son: la ruleta monetaria, el dado monetario, el rompecabezas y la sopa de letras.

De acuerdo con una nota de prensa del BCB, estas novedades tienen el objetivo de incentivar el hábito de la lectura  en los menores, quienes también tienen la posibilidad de aprender las características y medidas de seguridad de la primera familia de billetes (PFB) y recibir un premio.

De esta manera, el BCB transmite a los asistentes la historia y el origen de la moneda boliviana hasta la llegada del nuevo corte de billetes. También se presenta el libro Concreto e historia, sobre la construcción del edificio principal del BCB, y Monedas, medallas y billetes de Bolivia, que contiene las colecciones conmemorativas de propiedad del BCB.

Taller sobre tráfico patrimonial

El Ministerio de Culturas y Turismo, a través de la Unidad de protección patrimonial, dará un taller sobre el tráfico ilícito de bienes patrimoniales, mañana. 

La responsable de esa unidad, Carmen Beatriz Loza, explicó que los libros también son objetos de tráfico y que por esa razón el taller está enmarcado en las actividades de la XXIII FIL. 

“El problema del tráfico en Bolivia no se reduce a los cuadros coloniales y patrimoniales, sino que hay que dar un pantallazo e informar qué estamos haciendo”, dijo.

Aclaró que la actividad es un adelanto sobre el taller y la presentación de la Lista Roja de Bienes Patrimoniales (9 de agosto). Posteriormente se organizará una comisión para la lucha contra el tráfico con todas las instituciones y con la participación por primera vez de las Fuerzas Armadas. 

La lista fue elaborada sobre la base de unas estadísticas y estudios que determinan qué bienes y por qué razón son susceptibles a ser requeridos por el tráfico ilícito, las razones son varias.

Tengo otros sueños, crónicas de mujeres

Este libro, que integra seis crónicas sobre la base de seis historias de vida y luchas de mujeres bolivianas, fue escrito por la periodista Karen Gil con el apoyo de la Fundación para el Periodismo y de Plural Editores, y se presentará hoy en la sala 3 Emma Villazón a las 21.30.

Conmueve la fortaleza de las protagonistas, quienes son capaces de vencer los obstáculos más complicados de la violencia estructural en la sociedad para lograr sus metas.

El trabajo de Gil permite al lector situarse en los lugares y en el entorno de vida de los personajes, nada difícil en el contexto boliviano, además de conocer cómo son en su cotidianeidad y cómo sus sueños alimentan sus fortalezas. 

La vida de una joven indígena migrante, de una joven líder del municipio, otra mujer que vivió casi la mitad de su vida pagando una condena por un crimen, una atleta de 90 años y la primera mujer transgénero legalmente reconocida son las cinco historias ejemplares que están acompañadas de una narración colectiva de mujeres en el Centro de Orientación Femenina (COF) de Obrajes, quienes están con detención preventiva. 

La obra será comentada por Juan  Carlos Salazar y Luna Sharlotte Humérez.