[Opinión] Bolivia ingresa a la era de producción de agrofertilizantes

Willy Franz Acarapi Sullca / Cambio

En agosto, el Gobierno inaugurará las operaciones comerciales de la Planta Industrial de Cloruro de Potasio, instalada en el salar de Uyuni, Potosí, que, al igual que la Planta de Urea de Bulo Bulo, en el departamento de Cochabamba, producirá agrofertilizantes de alta demanda tanto en el mercado internacional como nacional.

La producción de urea comenzó a finales del pasado año, desde entonces varios países expresaron su interés de compra y consolidaron acuerdos con YPFB. Según la petrolera estatal, Bolivia exporta el fertilizante a Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina y Perú.

Con los cinco mercados, más las ventas para el consumo interno, alrededor del 85%, que representa cerca de 600 mil toneladas, de la capacidad productiva anual de la Planta de Bulo Bulo, que alcanza a las 700 mil toneladas, estaría comprometido a la comercialización.

A esto se deben añadir las negociaciones con la empresa rusa Acron, firma líder en el mercado internacional de fertilizantes, para conformar una sociedad con YPFB que permita a ambas firmas convertirse en los principales distribuidores de urea en Suramérica.

Sin embargo, la industria de los agrofertilizantes no termina con la urea porque en pocos días el Estado boliviano también empezará a producir cloruro de potasio con la planta industrial construida en el salar de Uyuni. El proyecto, que demandó $us 178 millones de inversión, ingresó a la última fase de pruebas técnicas y antes de su puesta en funcionamiento casi tiene asegurado la venta de 40 mil toneladas de sales de potasio para el mercado brasileño, que es el volumen total que producirá inicialmente este año. La capacidad instalada de la planta alcanza a 350 mil toneladas.