Posnansky y las maquetas

Claudio Sánchez *

El trucaje ha sido un recurso muy explorado y explotado desde siempre en la historia del cine. Su más grande exponente es sin duda Georges Méliès, gran ilusionista creador de apariciones y desapariciones, sobreimpresiones, maquetas, fundidos y encadenados. El aporte de Méliès al cine se traduce, también, en la base del lenguaje cinematográfico; entonces nace la gramática cinematográfica, el principio de una puntuación propia con reglas y fórmulas. Ante el realismo de Lumière, Méliès propone lo contrario: la cuestión imaginativa, la sorpresa, éstas son las bases del desarrollo cinematográfico general.
Batallas navales o sobrevuelos han estado presentes a lo largo del desarrollo de la cinematografía y su realización. En Bolivia, las experiencias de este tipo, si bien no han sido recurrentes en la producción, tienen un antecedente muy importante.
En 1926, Arturo Posnansky da un paso adelante cuando decide producir junto con Luis Castillo, reconocido por su trayectoria en el campo vtécnico, una nueva película que combine la investigación arqueológica con el asunto argumental, es entonces cuando nace La gloria de la raza. Castillo y Posnansky fundaron en 1924 Cóndor Mayku Films, una productora que tuvo una corta vida. 
De La gloria de la raza no queda más que un pequeño folleto que fue distribuido durante las exhibiciones de la película en septiembre de 1926. Aquí se incluye el argumento de la película de un modo detallado y permite al lector imaginar lo que Posnansky plasmó en su película, o al menos pretendió hacer. Si seguimos esta historia y pensamos en la dimensión que quería otorgarle su autor a la obra, podemos suponer que muchos de los escenarios donde se desarrolla la trama fueron construidos del modo en el cual Posnansky imaginaba la ciudad de Tiwanaku, y es en este sentido que pudo haber creado maquetas que permitieran al espectador imaginar la dimensión de lo que ahora son sólo ruinas arqueológicas. Si así fuera, la película puede inscribirse en esta historia como una representación aérea falsa. Además de una interpretación del pasado casi idílica en la que se constituye un discurso sobre una cultura desaparecida a través de sus ruinas.

* Crítico de cine