López Obrador debe mirar al Sur y observar a la OEA

Foto: AMLO
Multitudinaria concentración en el municipio de Paraíso durante la campaña de AMLO.

Gonzalo Pérez Bejar

El cambio en la dirección política de México rompió la hegemonía de los bloques de derecha y abrió la perspectiva para que las corrientes progresistas se muestren como una alternativa y ayuden a resolver las diferencias sociales en los Estados del continente, afirmaron, por separado, los analistas, Hugo Moldiz, Eduardo Paz Rada, Hugo Siles y Marcelo Silva.

Destacaron el anuncio de no injerencia en la política de los Estados que hizo el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, apenas conoció el resultado de las elecciones.

El embajador de Bolivia en México, José Crespo, en contacto con Cambio, destacó que el gobierno de López Obrador se basará en “que la mejor política exterior está basada en una buena política interior, eso es importante porque está señalando que no será el eje de su actividad el trabajar en política exterior”.

La segunda premisa —dijo— fue reflejada por el presidente Evo Morales en un mensaje en su cuenta de Twitter, el 10 de julio.

“Saludamos la posición digna y democrática del Pdte. electo de #México, el Hno. @lopezobrador, que confirma política de no intervención ni injerencia en asuntos internos en otros países como #Venezuela y #Nicaragua. Apoyar el intervencionismo es mostrar servilismo a EEUU”, escribió Morales en su cuenta @evoespueblo.

“Eso ha expresado el presidente electo en oportunidad de presentar al que sería canciller de México (Marcelo Ebrard) a partir del 1 de diciembre de este año”, apuntó Crespo.

Para el exministro de Gobierno Hugo Moldiz, la victoria de AMLO, como se conoce a López Obrador, representa una oportunidad para lograr conquistas sociales, recuperar soberanía política sobre Estados Unidos, diversificar las relaciones internacionales con todos los países del mundo y mejorar las condiciones de vida de los mexicanos.

Dijo que ve poco probable que la autoridad elegida ingrese a bloques como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) “porque eso le daría el pretexto a la derecha reaccionaria en México de tenerlo bajo presión”.

“México retornará a su política tradicional de no injerencia en asuntos internos (de los Estados), lo que es una mala noticia para la OEA, para Estados Unidos, porque ese país tenía un peso muy importante con Peña Nieto en el grupo de Lima. Es una buena noticia para los gobiernos de izquierda, gobiernos progresistas y América Latina”, aseguró Moldiz.

El sociólogo y profesor universitario Eduardo Paz Rada dijo que el pueblo mexicano se cansó de los gobiernos neoliberales porque destruyeron su país y lo dejaron en la miseria.

“Hay una gran esperanza de que esto cambie y se produzca una serie de reformas que sean positivas para el pueblo mexicano”, sostuvo.

Paz Rada sugirió al futuro gobierno de AMLO tener cautela respecto a su relación con Estados Unidos, toda vez que tiene una extensa frontera, sin embargo, destacó que la defensa de la soberanía sea un punto importante en la política exterior que vaya a desempeñar.

“En el caso de América Latina, creo que el gobierno de López Obrador requerirá necesariamente vincularse a los gobiernos y avanzar para nuevamente reposicionar la idea de integración latinoamericana en un avance común junto con los pueblos y de los movimientos populares”, añadió.

El exviceministro de Autonomía Hugo Siles sostuvo que el viraje de México representa la decisión de un pueblo que con su voto le otorgó legitimidad a López Obrador para que se aproxime a Latinoamérica.

“Ahora tiene la oportunidad de mirar más hacia el sur y aproximarse a sus raíces”, afirmó.

En cuanto a las relaciones con Bolivia, Siles dijo que entre ambos países existe una identificación muy clara, con políticas públicas que se concentran en mayor inversión del Estado.

“Hay una identificación y proximidad con Bolivia en cuanto a la proyección de políticas públicas, mayor inversión pública del Estado, reducir gastos y preocuparse de los pobres”, declaró.

El politólogo Marcelo Silva destacó la política exterior del futuro gobierno de AMLO, que se apartará de los roles injerencistas a través de la OEA y del Grupo de Lima, que era común del actual mandatario, Enrique Peña Nieto.

“No sé si López Obrador seguirá siendo parte del Grupo de Lima, que tiene un objetivo político: censurar al Gobierno de Venezuela”, sostuvo.

Elección

El triunfo en las urnas de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ocasionó un tsunami político, señaló el analista mexicano Javier Lafuente en un artículo publicado en La Jornada.

Para las corrientes de izquierda y progresistas, el resultado de los comicios marcó una gran expectativa por el contenido de sus propuestas y de carácter social.

Obtuvo 30 millones de votos (de 56.611.027 habilitados), es decir, el 53,19%, la cifra más alta obtenida por ningún candidato presidencial en el país norteamericano.

AMLO rompió con la hegemonía que tenían hace 18 años el PRI (Partido Revolucionario Institucional), PAN (Partido de Acción Nacional) y el PRD (Partido de la Revolución Democrática), con una línea política conservadora que defendía en esencia el neoliberalismo. Para los analistas, el voto del pueblo mexicano fue en contra de estos partidos, refirió la prensa de ese país.

López Obrador afronta desde el momento del cambio político en su país un desafío que trasciende a un país de 120 millones de mexicanos y la mayoría decidió abrir la puerta del poder a la izquierda.

El analista Katu Arkonada calificó este resultado como “una revolución electoral sin precedentes en la historia de México. “Una suerte de jacobinismo de las urnas”. Señaló que será un gobierno que “pivotará entre la democratización institucional y el combate a la corrupción en el ámbito político, la redistribución económica sin afectar los intereses del gran capital en el ámbito económico, y la defensa de la soberanía nacional en el ámbito internacional”.

Sostuvo que sería deseable que México “cuanto menos” abandone el Grupo de Lima, que sólo busca desestabilizar el proceso de integración regional.

En lo político —sostiene Arkonada—, las prioridades son combatir la inseguridad y violencia que vive México, que provocó la militarización y para-militarización de una buena parte del territorio nacional para librar una guerra social de exterminio. El narcotráfico vinculado a la política será el principal problema a enfrentar.

Relaciones diplomáticas

El 18 de mayo, los cancilleres de Bolivia, Fernando Huanacuni, y de México, Luis Videgaray Caso, firmaron acuerdos bilaterales para promover e incrementar oportunidades de comercio de distintos productos y áreas, además del fortalecimiento de las relaciones bilaterales y el diálogo político.

Los convenios suscritos están orientados a implementar mecanismos de apoyo y cooperación técnica, así como fortalecer la inversión y promoción del comercio para generar condiciones favorables al crecimiento sostenido de la economía entre ambos países.

Marcelo Ebrard será el canciller mexicano

Marcelo Ebrard se hará cargo de la Secretaría de Relaciones Exteriores después de que su designación sea  ratificada por el Senado mexicano. El político de 58 años señaló que ésta será la postura que adoptará México en problemas como los de Venezuela, Nicaragua o Brasil, y afirmó que denunciar asuntos de otras naciones  en la Organización de Estados Americanos (OEA) esincurrir en el intervencionismo.

“Pensamos que hay que tener una posición muy cuata ahí porque lo que normalmente hay, en buena medida, es una agenda promovida por Estados Unidos (EEUU)”, agregó.

El futuro secretario de Relaciones Exteriores explicó que su país respetará los principios de su propia Constitución. Adelantí que el gobierno de López Obrador presentará un “nuevo diseño hacia América Latina”.