Obras, antes que palabras, para fomentar el turismo

“Obras son amores y no buenas razones”, señala un aforismo popular que describe con exactitud la política de fomento al turismo que implementa el Gobierno que lidera el presidente Evo Morales. Es decir, las buenas palabras deberían ir siempre acompañadas de hechos, porque de lo contrario se quedarían en promesas.

En este contexto, el presidente Evo Morales inauguró ayer una nueva terminal aérea que fomentará el turismo, esta vez hacia el santuario de Copacabana, ubicado en la provincia Manco Kápac del departamento de La Paz. La obra, que demandó una inversión de Bs 45,3 millones, cuenta con una pista de 2,1 kilómetros de longitud y 23 metros de ancho, un área de control, una terminal de pasajeros, una sala de preembarque, una sala VIP y servicios higiénicos.

“Estamos fomentando el turismo y por eso estamos construyendo varios aeropuertos”, aseguró Evo durante la inauguración del aeropuerto ‘Tito Yupanqui’. Una masiva concentración de habitantes y autoridades de ese municipio lacustre —en presencia de invitados del Perú— agradeció la obra. 

“Lo que ellos no hicieron nunca, nosotros lo hicimos en pocos años”, dijo el Jefe de Estado. Una frase que resume las grandes diferencias entre un Gobierno que trabaja por el desarrollo de Bolivia y sus antecesores neoliberales que gobernaban para intereses ajenos a la patria.

La inauguración del aeropuerto ‘Tito Yupanqui’ se suma a la reapertura del ‘Juan Mendoza’, de Oruro, en febrero de 2013; la inauguración del ‘Soberanía’, de Chimoré, en octubre de 2015; del ‘La Joya’, en el salar de Uyuni, en noviembre de 2013; del ‘Apiaguaiki Tumpa’, de Monteagudo, en marzo de 2016; y la entrega del remozado y ahora moderno aeropuerto de El Alto, en julio de 2015.

El santuario de la Virgen de Copacabana, ubicado a orillas del lago Titicaca y cuya imagen fue esculpida por el indígena Francisco Tito Yupanqui a mediados del siglo 16, es la principal puerta de ingreso de turistas desde el Perú a Bolivia, y un destino ineludible de los viajeros del interior del país. 

En ese sentido, el gobierno del presidente Evo fomenta la industria sin chimeneas y lo hace con hechos concretos, no con promesas.