Hay quienes arriesgan su vida para traficar drogas

Los rayos X confirman que una persona sospechosa llevaba droga ingerida.
Fotos: FELCN

 

Mariela Baldivieso Lema / Especial para Cambio

Con la mirada en un punto fijo, sin pestañear y con muchos pensamientos encontrados, una mujer delgada sube a la plataforma, la cinta se desliza lentamente hasta el otro extremo, siete eternos segundos transcurren, el sonido de la máquina indica que se están tomando las imágenes del interior de su cuerpo. 

“Manténgase quieta por favor, suba los brazos, manos detrás de la cabeza, respire, mirando al frente”, le dicen.

Desciende de la máquina y se sienta de manera lánguida esperando los resultados, las imágenes radiográficas revelan lo que tanto temía: la detección del cargamento, y la detenida empieza a entender la gravedad de su situación.

El aeropuerto de Viru Viru es una de las terminales aéreas con más movimiento y tránsito de pasajeros del país, aproximadamente son 1.546 pasajeros por vuelo de aerolíneas distintas. Los más vigilados por los equipos de seguridad son los vuelos internacionales, y muchas maletas al día que serán embarcadas rumbo a España son examinadas exhaustivamente con los equipos de rayos X.

A los agentes les toca identificar a los posibles pasantes de estupefacientes bajo la modalidad de ingeridos y adheridos examinando a los sospechosos en el body escáner.  

Miriam (nombre ficticio) lleva consigo una bolsa de mano color celeste y pretende viajar en un vuelo de la aerolínea Boliviana de Aviación (BoA) con destino a Madrid, pero ve frustrada su partida después de pasar el control de SABSA al despertar la sospecha de un policía antinarcóticos por el nerviosismo y actitudes extrañas al caminar de un lado al otro. 

Ante la sospecha existente de que lleva cuerpos extraños en su interior que contengan sustancias controladas, Miriam empieza a tratar de forma agresiva a sus interceptores, amenazando gritando y recalcando que se están vulnerando sus derechos y no permitirá que se le revise ni se la toque. El oficial le invita a tomar un vaso de agua, Miriam lo rechaza, pues las cápsulas pueden romperse. “Sabemos que transporta droga, señorita, es mejor que coopere con nosotros”, le dice el policía.

ACTITUDES QUE DELATAN
Este perfil —que es tomado en cuenta para entrevistar a las personas sospechosas de transportar droga— indica que se está en presencia de un pasajero sospechoso. La compra anticipada del pasaje, movimientos extraños, acomodarse la ropa, dificultad en el caminar y sentarse, evitar las bebidas y alimentos, labios resecos, inquietud, desproporción entre la parte superior e inferior del cuerpo y la manera de vestir son algunas de las señales que no pueden ocultarse ante la mirada especializada de los agentes de la FELCN.

El perfilamiento y la detección de comportamientos sospechosos se basan en la capacidad y experiencia de agentes entrenados para observar,  analizar y seleccionar a personas que presenten actitudes extrañas para después ser entrevistadas por los oficiales.

De inmediato, Miriam escucha sus derechos y garantías constitucionales, es informada de que está arrestada por el tráfico ilícito de sustancias controladas, y al no poder más negar la posesión de las cápsulas, baja la cabeza, sus lágrimas recorren sus mejillas y con voz temblorosa cuenta que la convencieron de ingerir 72 cápsulas y que la interceptaron cerca del lugar donde se vendían automóviles, actividad camuflada por la organización delictiva.

Sin dificultad alguna aceptó el trato, y entusiasmada con las ofertas ilegales, la indujeron a practicar con zanahorias y trozos de manzana para no fallar en su propósito de transportar la carga, con la promesa de pago de 5.000 dólares, el mejor hotel de España, si la suerte no la acompañaba y la aprehendían, se le pagaría al mejor abogado de la ciudad y sus hijos, Manuel y Alejandro, tendrían siempre un bono para sus necesidades básicas.

CORREOS HUMANOS
En los aeropuertos de Viru Viru y de El Alto, de La Paz, cada semana se detiene a hombres y mujeres que son usados como correos humanos. En este año, hasta mayo se aprendió a 256 personas, se incautaron 12.109 cápsulas y 166.761 gramos de cocaína; es un número considerable, pues va en aumento respecto a años anteriores y cada caso implica un drama humano, una persona privada de su libertad y cuya vida posiblemente estuvo en riesgo. ¿Qué hace que un ser humano se arriesgue a tanto peligro y pérdida?

Partirá otro vuelo internacional en la madrugada con destino a Brasil y los aproximadamente 36 ojos humanos especialistas de la FELCN y los  ojos electrónicos de las cámaras están atentos. Ropa, envases, zapatos, cosméticos, nada escapa al control antidrogas; cualquier objeto común es sujeto a revisión, los perros detectores de estupefacientes están entrenados para ubicar cualquier tipo de droga que se encuentre camuflada en el equipaje. De pronto en una joven de 27 años, al realizar los controles correspondientes, advierten la desproporcionalidad entre la parte superior de su cuerpo, que se ve delgada, y la parte inferior, obesa.

Entre tanto, comprueba la presencia de objetos extraños adheridos, cuatro paquetes (2 en cada muslo) envueltos en cinta adhesiva color blanco (esparadrapo), los cuales estaban adheridos a sus muslos. Ella ya sabe lo que transporta, pero la situación ya no tiene vuelta atrás. Éste es para muchos un momento crucial y el más duro de los procedimientos policiales, cuando escuchan la pregunta: ¿Desea llamar a algún familiar o persona?

La tecnología de Body Scan permite obtener rayos X en menos de 7 segundos, se utilizan en aeropuertos de todo el mundo desde 2010; gracias al escaneo corporal, la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico puede determinar si transportan estupefacientes adheridos al cuerpo o ingeridos en cápsulas, que son las dos modalidades más detectadas por la Policía antidroga.

ESTRUCTURAS DEL NARCO
Las estructuras del narcotráfico utilizan todo tipo de personas. Mayores, jóvenes y/o  enfermos son utilizados para el tráfico de estupefacientes y son sometidos con engaños, extorsiones, promesas falsas.

“Me engañaron, me dijeron que no me pasaría nada, que sería un viaje de diversión y que tendría en un momento 6.000 dólares sin esfuerzo, y que si los delataba, ellos sabían la dirección de mi vivienda y la de mi familia. Me dio miedo y acepté”, dice con voz entrecortada una persona detenida.

El jefe de Aeropuertos señala que “algunos lo hacen por necesidad y por comodidad de ganar dinero muy rápidamente. Una persona que no quiere meterse en estos ilícitos puede trabajar en otros oficios menos riesgosos”. El Gobierno boliviano viene implementando el Proyecto de Comunicaciones Aeroportuarias (AIRCOP), que sirve de plataforma para facilitar la cooperación internacional y el intercambio de información de Inteligencia en tiempo real con otros aeropuertos internacionales

Además, la creación del Centro Regional de Inteligencia Antinarcóticos (Cerian), en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, permite que los policías de los cinco países hagan una vigilancia constante a las actividades delincuenciales, a la composición de las organizaciones criminales, a los movimientos en las terminales aéreas y terrestres, con un intercambio de información fluido a través de oficiales de enlace. 

Las autoridades bolivianas luchan todos los días en el aeropuerto para combatir el tráfico de sustancias ilícitas, pese a que no para de crecer el número de personas que, seducidas por el dinero fácil, emprenden peligrosos viajes en los cuales terminan sirviendo a organizaciones criminales como ‘mulas’ del narcotráfico. En el último tiempo, Oruro se ha convertido en el departamento donde más se detuvo a personas que transportaban en sus cuerpos las cápsulas con droga.

Las horas pasan y ante la probabilidad de que más de una de las cápsulas que lleva en el interior llegara a romperse —lo cual provocaría una intoxicación severa por sobredosis que podría costarle la vida— los oficiales actúan con rapidez.

Miriam es conducida a un recinto donde expulsará la preciada mercancía. Al ritmo de tomar un trago de leche y laxante, todo este tiempo pasea dando vueltas, caminando, tomando líquido y laxante. De esta manera va expulsando de una en una todas las cápsulas. La detenida le recuerda a la oficial a cargo que tiene dos hijos y que no podrá explicarles por qué su madre no regresará a su hogar.

Transcurridas largas horas en una desolada sala del aeropuerto, ya enmanillada, Miriam siente desesperación y arrepentimiento, pero es remitida a las autoridades. Sólo le queda esperar su sentencia,  que oscilará entre 1 y 6 años.