Planta de urea tiene sistema que evita fugas al ambiente

Foto: YPFB
La planta de Bulo Bulo, en Cochabamba.

Franz Acarapi / Cambio

La planta de urea y amoniaco de Bulo Bulo, en el departamento de Cochabamba, es una infraestructura de alta complejidad técnica y operacional, por lo tanto cuenta con un moderno sistema de seguridad y alarmas que previenen fugas que representen riesgos de contaminación al medioambiente.

“Esta planta es bastante sofisticada, aparte de tener todo un sistema de alarmas por cualquier fuga de amoniaco, urea, tiene un sistema de detección que automáticamente aísla los equipos y por lo tanto previene cualquier tipo de fugas al medioambiente”, explicó el director de Operaciones de la planta de Bulo Bulo, Henry Lapaca, durante la inspección al complejo industrial realizada el anterior martes junto a representantes de la Gobernación de Cochabamba, comunidades campesinas y ejecutivos de la estatal YPFB, ante denuncias de presunta contaminación en las aguas del arroyo Muñecas.

El funcionario indicó que el problema registrado en la planta —el 7 de mayo de este año— fue a nivel interno y tuvo que ver con una fisura detectada en un equipo, por lo cual se descartó cualquier contacto con el ambiente exterior gracias a su sistema de contención.

“Se han hecho y continúan las mediciones (del agua) en un laboratorio altamente sofisticado”, manifestó el director.

Al respecto, el gerente de la planta de Bulo Bulo, Favio Bustos, señaló que los resultados de los análisis que se hacen a diario de las muestras del agua revelan que no sobrepasan los valores permitidos en su calidad.

“Nuestra planta contiene un sistema de drenaje, y si hubiera algún desperfecto externo de los equipos, lo conduce todo eso a una pileta de pretratamiento que la realizamos antes de ser despachada (al exterior)”, sostuvo Bustos.

YPFB cuenta con una licencia ambiental vigente para la Planta de Amoniaco y Urea que respalda el cumplimiento de un programa de prevención y mitigación. De forma adicional, tiene un plan de aplicación y seguimiento ambiental, cuyos resultados son reportados a las instancias respectivas.

El vicepresidente nacional de Operaciones de YPFB, Gonzalo Saavedra, informó que la planta de urea, por la alta tecnología que posee en sus procesos petroquímicos, no produce agua en su proceso productivo y que el líquido elemento que toma prestado del río Ichoa, para el enfriamiento de algunos equipos mediante una red de tuberías, es devuelto en las mismas condiciones al arroyo Muñecas.

El enfriamiento se realiza de manera externa, como lo haría un radiador de un vehículo en un automóvil, sin que el agua ingrese al interior del motor, explicó el ejecutivo en un comunicado de YPFB.

Agregó que la planta es de alta complejidad en sus procesos productivos debido a que sincroniza el funcionamiento de 12 reactores químicos, dos áreas de reformación de gas, 11 insumos como catalizadores de alta gama, tres calderos, tres salas de control, más de 450 equipos y más de 4.900 instrumentos que miden cada segundo el funcionamiento.