[Opinión] El gigante asiático se abre al café y la quinua de Bolivia

Willy Franz Acarapi Sullca

A partir del presente año, los productores nacionales podrán exportar café y quinua orgánicos al mercado de China, país con más de 1.400 millones de habitantes que lo convierte en uno de los mayores consumidores del mundo.

El emprendimiento comercial fue consolidado la anterior semana por los presidentes Evo Morales y Xi Jinping, en el marco de un acuerdo de asociación estratégica entre Bolivia y China que, como dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Huanacuni, va más allá de “una relación bilateral”.

El Gobierno está aplicando una serie de programas de apoyo a los productores, entre ellos a los que cultivan café y quinua; para este último lanzó en 2013 el Año Internacional de la Quinua mediante una declaratoria de la Organización de Naciones Unidas, que mostró al mundo las bondades alimenticias del grano andino, que además es considerado uno de los cultivos ancestrales.

En la misma línea, el Estado trabaja medidas para fortalecer la producción de café orgánico. Para este objetivo aprobó en mayo de este año el financiamiento de Bs 182 millones para el sector en áreas de control sanitario, productividad y asesoramiento técnico.

Según las proyecciones del Gobierno, el fin del apoyo económico es incrementar la producción de unos 40 mil sacos de 50 kilos —que es el volumen promedio de los últimos años— a cerca de 150 mil sacos más o menos hasta el año 2022.

Respecto a la quinua, los datos oficiales indican que la producción en 2017 fue de 63.464 toneladas (t), mientras que la demanda —que implica el consumo interno y las exportaciones— alcanzó a 47.068 t, por lo que se obtuvo un superávit de 16.396 t que ahora podrían destinarse al mercado chino.