Ticona, el cardenal del pueblo elegido por el Papa

Foto: APG
El cardenal Toribio Ticona recibe el afecto de los fieles, después de los actos litúrgicos por Corpus Christi, el 31 de mayo.

Fernando del Carpio Z.

Monseñor Toribio Ticona Porco, al igual que la mayoría de los bolivianos, se sorprendió cuando le comunicaron que era uno de los 14 nuevos cardenales nombrados por el papa Francisco, el domingo 20 de mayo, en el Vaticano, y está decidido a cumplir con la tarea encomendada.

“Todavía no lo puedo creer, es increíble. Nunca he aspirado, yo soy un obispo de los más humildes, hijo de un minero, campesino, sencillo, pero así son los designios de Dios y ya no puedo rechazar, tengo que aceptar”, expresó Ticona, de 81 años, en sus primeras declaraciones después de su designación.

El prelado boliviano estará el 29 de junio en Roma para participar en el consistorio convocado por el Pontífice, quien le entregará el birrete cardenalicio.

Francisco escogió a Ticona junto al arzobispo mexicano Sergio Obeso Rivera y al español Aquilino Bocos Merino, quienes, no obstante, no participarán en la elección de un futuro Sumo Pontífice debido a su edad (mayores de 80 años); ellos “se distinguieron por su servicio a la Iglesia”.

El presidente Evo Morales escribió en su cuenta de Twitter: “Saludamos designación del hermano Toribio Ticona Porco, obispo minero emérito de Coro Coro, como Cardenal de Bolivia, por parte del hermano Francisco, el Papa de los pobres. Estamos seguros de que continuará con su vocación de religioso, luchador por los derechos de nuestro pueblo”. 

Tercer cardenal

Ticona es el tercer cardenal de Bolivia, el primero fue el alemán José Clemente Maurer (arzobispo de Chuquisaca) y el segundo, el vallegrandino Julio Terrazas.

Nació en Atocha, Potosí, el 23 de mayo de 1937. Fue lustrabotas, vendedor de diarios, ayudante de albañil y alcalde de Chacarilla. Estudió en el seminario San Cristóbal de Sucre, estuvo en la pastoral de Quito y realizó estudios con los jesuitas en Bélgica.

Recordó que conoció al papa Francisco cuando era el cardenal Jorge Mario Bergoglio, y él era parte de la Pastoral de Migrantes en Buenos Aires, que ayudaba a los bolivianos que vivían en la capital argentina.

Obispo auxiliar de la diócesis de Potosí en 1986, en 1992 fue trasladado a la Prelatura de Coro Coro, en el departamento de La Paz.

En su primera conferencia de prensa como Cardenal electo, el 21 de mayo, declaró que “el actual Presidente es un amigo que he ayudado para la recuperación de la democracia en sus marchas por Patacamaya, donde le he alojado, donde he estado con él, y él también creo que me estima”.

Designación histórica

Los últimos días, la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) decidió centralizar la agenda del cardenal Ticona y en ese marco anunció que hablará con los medios cuando retorne de Roma. Además, el resto de las autoridades eclesiásticas resolvieron no emitir criterio sobre la trascendental ceremonia que se efectuará en el Vaticano.

‘Iglesia viva’, la página web de la CEB, tampoco consigna material actualizado sobre la ahora principal autoridad de la Iglesia católica boliviana.

Rolando Villena, obispo emérito de la Iglesia Metodista y exdefensor del Pueblo, resaltó que monseñor Ticona “representa no sólo a los pueblos indígenas de nuestro país sino de la región, lo que nos llevó a promover en México, Argentina y Bolivia encuentros sobre la teología andina indígena”.

“Tenerlo a Toribio como cardenal sin lugar a dudas es un honor para los pueblos indígenas y en la medida que su rol responda a las necesidades y demandas históricas de esos pueblos, serán pasos importantes bajo su liderazgo. Su designación es un hecho histórico y esperamos que tenga todo el respaldo de su iglesia”, añadió.