Teatro Albor presentó la obra Bolivia diez en Atenas

Willy Flores

 

El arte permite una conexión especial que va más allá de la diferencia de idiomas o de culturas

Inicia la escena con una marcha guerrera de príncipes aymaras cubiertos con hojas de coca como máscaras, el yatiri, con lagañas de perro que le permiten ver a las almas de los muertos entre los vivos, inicia su relato. 
Es el elenco teatral Albor de Bolivia que se trasladó a Grecia, donde a través de una pieza teatral narra un trozo de historia nacional, la anhelada llegada del jach’a uru (día grande).
Un hombrecillo a la usanza actual, con una máscara de seis ojos, representa el cielo, la tierra y las profundidades. El yatiri, relator de la obra o quizá deidad aymara se coloca en los ojos las lagañas del perro para ver a los muertos,  muertos que viven en la historia boliviana y que cobran vida en la obra teatral, compuesta por cinco bloques, con unidades narrativas autónomas e independientes, pero relacionadas y articuladas entre sí  por un mapa del tiempo, que es la historia de Bolivia.
El yatiri se ubica en 1932, en la disputa de la Guerra del Chaco, que enfrentó a Bolivia con Paraguay. Tomasito Mamani es obligado a estar en una lucha que no es la suya, primero lucha contra la sed y quizá su victoria es el reencuentro con la Pachamama; al tío de la mina hay que darle coca, alcohol y serpentina, el tío de la mina hasta puede hacer justicia. La obra también deambula por la revolución de 1952, la nefasta época de las dictaduras orquestadas por el Plan Cóndor y finalmente concluye con el levantamiento del pueblo alteño, en  octubre de 2003. Hace 20 años que el centro Albor es el espacio en el que muchos jóvenes desarrollan su creatividad y practican el teatro a 4 mil metros sobre el nivel del mar, la representación se convierte en una pasión sin límites que no conoce fronteras y que les permitió llegar a escenarios inimaginables, como la capital de Grecia, la ciudad de Atenas. 
Previamente, Albor realizó una gira por Suecia, donde sumó 14 presentaciones de la obra Bolivia diez en nueve ciudades del país nórdico. Sin embargo, fue Atenas la ciudad donde el elenco alteño debutó con éxito entre el 19  y 20 de mayo. El primer día, hizo la puesta en escena de Bolivia diez en el café Horizontes y el segundo en el Teatro Évros, cuyo nombre traducido al español quiere decir adelante, cuya sala puede albergar a 250 personas. Ambos espacios rebasaron su cupo.
Fue la primera vez que un grupo teatral boliviano se presentó en Atenas. “¿Un grupo de  Bolivia en Grecia?, decían asombrados, actuamos en un horario inusual, a las nueve de la noche, las ganas de mostrar la cultura, el arte y a nuestro país, a través del teatro, fue nuestra misión y lo logramos”, narró Willy Flores, director de Albor. 
“Desde El Alto con amor, los demás integrantes del elenco, familias y público ovacionaron al teatro Albor. En la ciudad griega existen 200 salas teatrales, en esa ciudad se respira cultura, hay grafitis en las calles, estuvimos en Acrópolis, en los espacios donde nació el teatro, la filosofía occidental, una ciudad linda, blanca, que se parece a Sucre, y al fondo el mar y nosotros los llokallas alteños emocionados desde los pies hasta el corazón”, compartió emocionado Flores. 
La delegación teatral estuvo integrada por: Rosario Cárdenas, Leticia Guarachi, Willy Flores, José García y Fausto Cárdenas. 
Bolivia diez, que será estrenada próximamente en el país en agosto, es la tercera obra del repertorio de Albor que se presenta en Europa, la primera fue Otra vez Miguel (2008), de la autora sueca Astrid Lindgrens, que también logró el Premio Nacional de Teatro Peter Travesí en 2010 en la ciudad de Cochabamba, y la segunda incursión fue con Las Venas Abiertas de América Latina, presentada en Suecia y Dinamarca (2009), del escritor uruguayo Eduardo Galeano. 
El teatro Albor adquirió prestigio porque se presentó decenas de veces en otros escenarios del país con su obra Tupaj Katari, en la que intervienen 130 actores. Asimismo, hace 10 años reponen de manera permanente la adaptación teatral Las Venas Abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano, con la cual llegarán a la presentación 1.000 el presente año.
El Centro Albor, con 20 años de trabajo artístico en las ciudades de El Alto, La Paz y desde inicios de 2018 en Viacha, aporta a la formación en el arte poético y teatral en niños y jóvenes, el trabajo de los artistas alteños es transgresor y está guiado a la defensa de los derechos humanos.