De Vallegrande al mundo

Foto: Prensa Latina

Cambio

50 años después de la presencia del Che y sus compañeros en Bolivia, las organizaciones y movimientos populares, sociales y políticas de mujeres, jóvenes, guevaristas, obreros, campesinos e indígenas, reunidas en el Encuentro Mundial del Pensamiento Guevarista, enarbolamos las banderas del Che para relanzar la lucha antiimperialista y revolucionaria y expresamos, en la búsqueda de una nueva sociedad, del hombre y la mujer nuevos, lo siguiente:

1.    Las ideas del Che Guevara permanecen vivas y no morirán jamás, pues son inspiradoras de las batallas y revoluciones de los pueblos de América y de la juventud que seguimos su ejemplo.

2.    Los pueblos del mundo combatimos contra el mismo enemigo; lucha desde la conducción de procesos políticos exitosos y otros desde las calles, las ciudades y el campo, intentando acumulación de energías transformadoras. Nuestro enemigo es innegablemente poderoso, posee el control casi monopólico de los medios de comunicación y por ello los movimientos populares no podemos darnos el lujo de luchar de forma aislada y desorganizada; tenemos que tender líneas de comunicación que permitan desarrollar la lucha a escala continental y no den respiro al imperio en ninguna parte de América hasta consolidar nuestra victoria.

3.    Desde la juventud asumimos nuestro profundo compromiso antiimperialista. No se puede compatibilizar futuro y capitalismo, esperanza e imperialismo; el antiimperialismo no es ni nunca será una quimera romántica, es, fundamentalmente para los jóvenes, el cauce por donde debe fluir toda nuestra energía positiva y revolucionaria por la preservación de la propia especie humana y nuestro planeta, la Madre Tierra.

4.    Vemos necesario que para avanzar en la construcción del hombre y la mujer nuevos en nuestros procesos, debemos fortalecer la ética humanista y crítica que nos enseñó el Che, que se basa en los principios del amor a la humanidad y la lucha contra la injusticia en cualquier parte del mundo.

5.    Debemos reconstruir una espiritualidad propia y emancipatoria que busque el encuentro y el diálogo entre los pueblos, comunidades, rescatando lo positivo de nuestras expresiones religiosas, buscando puntos de unión mediante el diálogo, superando prejuicios, criticando las estructuras religiosas que oprimen a los pueblos y que son responsables del genocidio de la conquista y de la colonización por siglos.

6.    La Bolivia del proceso de cambio ha impulsado transformaciones importantes, cuyo eje antiimperialista y anticapitalista la ponen como sendero revolucionario que se ha nutrido de su identidad cultural, donde la cosmovisión andino-amazónica ha generado una propuesta con el Vivir Bien que expresa las premisas del hombre y la mujer nuevos que nos planteó el comandante Guevara. Se trata de vencer al imperialismo y al capitalismo porque representan el sendero de la destrucción de la humanidad y el planeta, y el de mantener un sistema de injusticia, pobreza, racismo y explotación. Para esto debemos construir de forma honesta y militante los instrumentos que nos permitan el dominio de la técnica y el conocimiento, el uso de los medios de comunicación y enfocarnos en la construcción de la conciencia del pueblo, que es al final de cuentas el principal instrumento de liberación que debe fortalecerse con la movilización permanente, la formación y el ejemplo revolucionario cotidiano. Debemos construir las acciones desde la economía, pero también desde la acción y la formación permanentes de nuestras organizaciones y movimientos sociales.

7.    Frente a la pedagogía del odio, la crueldad y la violencia del neoliberalismo y el capitalismo, las mujeres revolucionarias estamos convencidas de que es posible hacer la revolución sin perder la ternura jamás y que nuestra presencia militante permitirá el triunfo sobre el patriarcado, el colonialismo y el capitalismo, que son la triada del imperialismo para sojuzgar a los pueblos. Estas estructuras de dominación temblarán ante el avance valeroso de la lucha de las mujeres y sus pueblos.

8.    Desde nuestra experiencia de salud, en el espíritu del Che médico y revolucionario, proponemos superar a la salud capitalista desde la comunidad organizada con atención primaria en salud, basada en la interculturalidad y la complementariedad de saberes entre la medicina convencional, medicina integrativa y la medicina ancestral de mano de la justicia social para lograr un sistema universal de salud libre y gratuita para nuestro digno pueblo. Asimismo, afirmamos que no existe salud humana sin salud de la Madre Tierra.

9.    La recuperación de la memoria histórica en general y de la gesta del comandante Che Guevara en Bolivia en particular son tareas primordiales por incentivarse e implementarse en diversos niveles del Estado Plurinacional. Debemos impulsar esta memoria desde la integración en los planes de estudio de escuelas, colegios y universidades hasta el fomento y creación de nuevos centros de investigación en el área. Es imprescindible la construcción de una memoria histórica como pilar del establecimiento de una sólida conciencia social, elemento determinante de la transformación de la sociedad. Construir nuestra memoria histórica es una acción eminentemente antiimperialista al oponerse a la imposición de un modelo hegemónico conformista, excluyente de la identidad histórica.

10.    Impedir la enajenación del poder y construir una economía alternativa al capitalismo son las vías para consolidar y avanzar en esta Revolución Democrática y Cultural que impulsamos en Bolivia. Lo primero se puede lograr retomando la lucha política de organizaciones y movimientos sociales, y lo segundo, haciendo que obreros y campesinos se apropien del proceso de planificación de la economía nacional.

11.    En la unidad de nuestros pueblos está la garantía de paz, de lucha y de victoria frente a las amenazas actuales que enfrenta la Patria Grande. Guiados por el internacionalismo proletario, nuestro apoyo a la Revolución Bolivariana de Venezuela es irrestricto e incondicional, y la condena a la política militarista, bélica y de guerra no convencional del imperialismo contra el proceso bolivariano y otras causas de América. Como diría el Che: La historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia.

12.    Agradecemos al presidente Evo Morales por su ejemplo de lucha antiimperialista, y especialmente por la organización de este encuentro mundial. Ratificamos el apoyo de los pueblos de nuestra América a su liderazgo para que continúe al frente del proceso de cambio boliviano.