La Comisión de la Verdad, en el lente

Claudio Sánchez*

Una de las luchas más difíciles de las sociedades latinoamericanas es la que se debe librar contra la intención de expropiar la memoria. Esto quiere decir que existe una constante intención de unificar una misma historia, la cual evita los capítulos propios para intentar hacer una única narración que gambetea cuestiones particulares que dan forma a la vida de un país. 
En agosto del año pasado se creó la Comisión de la Verdad (CV) en Bolivia, una instancia que dedica sus oficios a investigar los hechos de violencia y crímenes cometidos durante los gobiernos dictatoriales cívico-militares en el período 1964-1982. La CV no juzga ni acusa, solamente levanta datos que se convierten en un documento base para posteriores acciones legales. Algunos países como Perú o Argentina han constituido instancias similares para investigar períodos violentos; en el caso peruano, en 2003 se presentó el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación que investiga la etapa 1980-2000. En el caso de Argentina, en 1984 se presentó el documento “Nunca más”, coordinado por Ernesto Sabato sobre la dictadura militar.
Bolivia enfrenta el gran desafío de devolver a la memoria colectiva una historia “completa” sobre su oscuro y largo período de dictaduras, de este modo se sientan bases para la profundización de la identidad local en función de documentos que reúnen los episodios de un pasado reciente que no puede perderse de vista y que no debe ser olvidado. 
Documentos como los que la CV puede presentar forman parte fundamental sobre lo que somos como país y sociedad, esto permite reflexionar sobre lo que se ha hecho y lo que se hará. Ante esta contundente situación, el audiovisual no puede estar ausente. El cine se convierte en fuente de información por su condición de registro testimonial; existen varios materiales de archivo que registran diferentes momentos y situaciones de este período. Ahora bien, en el presente y futuro inmediato no estaría de más poder hacer seguimiento (en la medida de lo posible) a los avances que la CV proporcione sobre la investigación. Ya los realizadores beberán de las aguas del informe final (cuando éste llegue) y seguramente tanto ficción como documental podrán reflexionar sobre este momento tan importante para la vida del país.

* Crítico de cine