Santa Cruz tiene el índice más bajo de pobreza en el país

Infografía: Javier Pereira

Fernando Carrafa Arancibia

La extrema pobreza en Santa Cruz disminuyó de 10,9% en 2011 a 8,6% en 2017 y así se convierte en el departamento que más redujo ese indicador en el país, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Tarija fue la segunda región con mayor reducción de la pobreza, pues hasta el año pasado la variable bajó de 17,6% a 14,2%; en Pando de 17,1% a 16,1%, mientras que en Oruro se registró una disminución de 22,4% a 16,1% y en La Paz de 21,8% a 16,9%, de acuerdo con el informe de la entidad de estadística.

Contrariamente, Potosí tiene el  mayor índice de pobreza con 33,7% en 2017 y Chuquisaca con 33%.

El analista económico Abraham Pérez señaló que estas regiones con mayor depresión económica deben trabajar en aprovechar sus recursos naturales y el potencial agrícola, minero e hidrocarburífero con el objetivo de mejorar sus índices sociales.

Según las Naciones Unidas y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la pobreza extrema se entiende como la situación en la que no se dispone de los recursos que permitan satisfacer al menos las necesidades básicas de alimentación. De acuerdo con el Banco Mundial, las personas que viven con un dólar al día son consideradas pobres extremos.

Con base en la Encuesta de Hogares, realizada por el Instituto Nacional de Estadística, el índice de extrema pobreza en Bolivia disminuyó de 37,7% en 2006 a 17,1% en 2017. En el sector rural se registró una baja de 62,2% a 34,6%, mientras que en el urbano se observó la mayor reducción, es decir, de 23,4% a 9,3%.

“Somos el país que más logró reducir la extrema pobreza a nivel de la región (Sudamérica)”, afirmó en declaraciones pasadas el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Mario Guillén.

Abraham Pérez explicó que la entrega de bonos sociales contribuyó a reducir la extrema pobreza de forma indirecta, porque su objetivo final no era conseguir este resultado.

Añadió que los programas de riego y agua potable permitieron incrementar la producción de alimentos  para cubrir la creciente demanda local.

 “Se aplicaron programas de mejor distribución de la riqueza. Antes los recursos salían del país con las empresas transnacionales, ahora se consiguió que la mayoría de esos recursos se quede en el país para financiar políticas sociales”, complementó.

Según el Banco Mundial, en los últimos años cerca de tres millones de personas en Bolivia dejaron el umbral de la pobreza y pasaron a formar parte de la clase media, ahora este grupo social demanda más servicios.

En criterio del analista Pérez, es satisfactorio que la población salga de la extrema pobreza; sin embargo, también es un reto para el Gobierno emplear programas de educación y salud para sostener el nivel de vida de ese grupo social que salió de la pobreza.