Vinos bolivianos, entre los mejores del mundo

Foto: Cambio
Cosecha de uva en los cultivos de Tarija para producir vino y singani.

Raúl Burgoa  /  AFP

Desde unos valles a más de 1.800 metros de altitud, en el extremo sur de Bolivia, el aroma de los vinos de altura despega para conquistar los mercados de ultramar y seducir a ‘sommeliers’ del mundo o expertos en el área.

Deslumbrada por el maridaje de un vino riesling con carne amazónica, quinua andina y hierbas exóticas, la sommelier Susan McCraith no esconde su sorpresa en un hotel de cinco estrellas, junto a 10 colegas del instituto Masters of Wine, mientras degusta un casi desconocido vino de altura.

Este riesling “es bastante poderoso al paladar”, y esos sabores frutales “cargan el sabor del finish, y ese finish es largo, lo cual es una buena señal de un buen vino”, resume la experta británica.

Aunque la viticultura en Bolivia es pequeña, con apenas 4.000 hectáreas, tiene mucha potencialidad, según especialistas.

“No hay razón para sentirse inferiores a los hermanos mayores vecinos, Argentina y Chile”, dictaminó el sommelier holandés Cees van Casteren, quien llegó a Bolivia para recorrer la ruta del vino.

Son, sobre todo, los tintos tannat los que concitan la atención, más aún cuando uno de ellos “obtuvo el segundo lugar con un vino que cuesta $us 50 frente a uno francés de $us 150”, comentó Van Casteren.

“No considero que sea necesario ir a Francia para degustar un buen vino. En Bolivia se fabrica un gran tannat”, afirmó el experto, quien encabezó la misión de sommeliers que visitó este país, cuyos productos ganaron la denominación de origen Vino de Altura, reservada a los viñedos emplazados entre los 1.600 y 3.000 metros sobre el nivel del mar.

Mercado y reconocimientos mundiales

La exportación de Vinos de Altura bolivianos también es reciente. En 1998, la bodega Campos de Solana hizo envíos a Alemania y Estados Unidos, y posteriormente otras abrieron mercados a pequeña escala en Europa y Japón.

Según datos de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en La Paz, las exportaciones globales de vino nacional aumentaron 58,2% entre 2012 y 2017. Reino Unido es su principal comprador. 

En la actualidad, las bodegas producen diversos tintos, como tannat, cabernet sauvignon, malbec, barbera y merlot. En blanco destacan el riesling, franc colombard y chardonnay. Recientemente se puso a la venta el rosé, así como bi y trivarietales de creciente demanda interna.

En 2017, Campos de Solana obtuvo la medalla de oro en el Concurso Internacional de Bruselas “con un vino de cepa petit verdot de 24 meses de guarda en barricas de roble francés”, según el gerente de la bodega, Pablo Granier.

Un año antes, un tannat de esa bodega fue elegido como el mejor tinto de América del Sur y Central por la revista británica Decanter. 
Otra bodega, Aranjuez, pionera en la elaboración del tannat, obtuvo en 2016 un galardón en Uruguay, país que puede considerarse una potencia en el cultivo de ese vino varietal.

Singani de calidad

De la mano del alemán Franz Kuhlmann se estableció comercialmente en 1930 la bodega de singani, un aguardiente de uva, la bebida emblemática de Bolivia.

Premiada por el Congreso boliviano, la bodega Kuhlmann, además de su singani Los Parrales, que tiene como mercados a Alemania y Suiza, produce el primer vino espumante boliviano, Altosama, con cepas moscatel de Alejandría.