[Opinión] Último ajuste apunta al uso responsable de la energía

Willy Franz Acarapi Sullca

El uso eficiente y responsable de la energía eléctrica es la principal finalidad del ajuste de tarifas en el sector doméstico, tomando en cuenta que, según el Ministerio de Energías, se detectó que existen hogares que superan el consumo mensual de 500 kilovatios por hora (kWh) y 1.000 kWh de electricidad, cuando el grueso de los usuarios, alrededor del 98%, está por debajo de los 500 kWh.

Bien dijeron los ministros de Energía, Rafael Alarcón, y de Planificación del Desarrollo, Mariana Prado, que el suministro energético es un servicio subvencionado por el Estado, que no puede continuar beneficiando con esa medida a los usuarios que muestran un excesivo consumo de electricidad por un uso poco responsable al “calentar sus piscinas” o dejar encendidos los focos de todos los pisos de sus edificaciones o jardines de manera innecesaria.

Los hogares que registren un alto consumo de energía ahora tendrán que pagar más por el servicio desde junio. Los datos indican que esta medida sólo afectará al 2,72% (cerca de 62.500 usuarios) del universo, que alcanza a 2,3 millones a escala nacional.

Aunque el ajuste tarifario es mínimo y también tiene que ver con los costos de operación de las plantas generadoras de electricidad, la principal finalidad es sensibilizar a las familias con el ahorro energético y evitar el derroche innecesario.

El Gobierno remarcó que el ajuste no alcanzará a las empresas, y recomendó que aquellos productores que trabajan en sus domicilios y se ven afectados con la medida opten por la categoría correspondiente.

También está vigente la Tarifa Dignidad, que beneficia al 50% del universo de usuarios con un descuento en el pago del servicio cuando hay consumo menor a 70 kWh por mes.