“Rusia se presentará cuando se licite el Corredor Bioceánico”

Entrevista: Vladimir Sprinchan (Embajador de Rusia en Bolivia)

El presidente Evo Morales sostendrá una reunión con Vladímir Putin la primera quincena de junio, en el marco de la visita de trabajo que realizará a Moscú. Gazprom y Rosatom son las dos empresas rusas que trabajan en Bolivia. 

La Federación de Rusia está interesada en participar en el Corredor Bioceánico y lo anunciará de manera formal cuando se realice la licitación del megaproyecto, ocasión en la que ofertará material ferroviario, locomotoras y otros elementos de última tecnología, dijo a Democracia Directa el embajador Vladimir Sprinchan.

El diplomático presentó sus cartas credenciales al presidente Evo Morales el 4 de octubre de 2017, y todo este tiempo tuvo la oportunidad de visitar varias regiones del país.

Sprinchan nos recibió en la embajada, situada en La Florida, zona Sur de la ciudad de La Paz, y habló en un fluido español de la relación bilateral que se fortalecerá mucho más con la visita-trabajo que realizará a su país el presidente Evo Morales a mediados de junio.

Embajador, qué nos puede decir respecto a la visita que efectuará el presidente Evo Morales a Rusia, donde se reunirá con el presidente Putin, ¿cuál es la agenda?, ¿se prevé la firma de acuerdos?
El presidente Evo Morales realizará una visita de trabajo y, atendiendo la invitación del presidente Vladímir Putin, participará en la apertura de la Copa Mundial de Fútbol, el 14 de junio, a la que asistirán varios jefes de Estado y de Gobierno.

Con Bolivia tenemos unos lazos políticos y diplomáticos muy activos, somos aliados en temas internacionales, especialmente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Rusia está abierta a desarrollar una mayor cooperación en todas las esferas bilaterales. Ambos jefes de Estado sostendrán una reunión bilateral práctica que preparan ambas cancillerías. Se analizarán temas económicos, así como de cooperación técnica y científica. Conozco que se preparan convenios bilaterales sobre el tema de hidrocarburos. Uno de los tres días —13, 14 o 15— se efectuará la reunión de los mandatarios.

En ese marco, ¿cómo evalúa el estado de las relaciones bilaterales y cuáles son las principales líneas de cooperación?
Las relaciones políticas son bastante buenas. Conocemos cuatro reuniones de los presidentes de Rusia y Bolivia, en 2008 y 2012, y en 2009 se realizó una visita oficial cuando el presidente era Dmitri Medvédev, actual primer ministro, y otras reuniones con Vladímir Putin fueron en San Petersburgo y Teherán, en el marco de foros de Estados exportadores de gas.

Tenemos muchas propuestas en estudio, Rusia está interesada en participar en licitaciones de construcción del aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz, en el tren bioceánico. Tenemos empresas reconocidas en el mundo que quieren participar en proyectos de litio en el salar de Uyuni, así como en la preservación de recursos naturales.

Para el corredor bioceánico, ¿qué tipo de participación ofrece Rusia?
Inversiones y tecnología, porque tenemos empresas con una tecnología muy moderna de construcción de trenes. No hicimos ninguna propuesta, lo haremos cuando se inicie la licitación. No sólo para el tren bioceánico, sino también que para otros proyectos están listos para llegar a Bolivia expertos y jefes de grandes empresas que tienen participación del Estado.

Considerando el potencial de su país, ¿con qué productos podría llegar Bolivia al mercado ruso y qué se requiere para poder hacerlo?
Hay empresarios bolivianos interesados en exportar a Rusia, depende de las negociaciones con la parte rusa, por ejemplo para exportar carne hay condiciones como los controles fitosanitarios que se deben cumplir. Todavía no hay contratos, hay interés de exportar soya y quinua. Hace dos semanas estuve en Santa Cruz y tuve una reunión con la Cámara de Exportadores (Cadex), se preparan para participar en la feria Otoño de Oro de productos agrícolas que se realiza en Moscú, en septiembre de cada año. Para exportar depende de precios, cantidad y posibilidades.

Rusia tiene una política de mayor acercamiento a América Latina. en ese sentido, ¿cómo podría calificar el nivel de relacionamiento con Bolivia?
Las relaciones de Rusia con América Latina están en crecimiento por varios motivos, porque el mercado latinoamericano crece y Rusia tiene relaciones independientes con cada uno de los países, no con Unasur, Mercosur, sino con cada país, porque cada país tiene su interés. Bolivia no es la mayor potencia económica de la región, pero para nosotros Bolivia es el mejor aliado y socio porque tenemos coincidencia en temas como el desarrollo social en las áreas de salud, educación, pensiones para jubilados. Además, tenemos contactos políticos y diplomáticos muy buenos; Bolivia es un socio muy importante porque coinciden intereses políticos, sociales y económicos, en comparación con otras naciones donde la economía está en un lado y la política en otro. 

¿En qué áreas tiene presencia la cooperación rusa en Bolivia?
Gazprom es la única empresa rusa que trabaja desde hace 10 años (2008), hay proyectos directos con YPFB que no son sólo de extracción de gas, sino de transporte, de construcción de plantas de gas líquido y de vehículos con motor de gas. También está Rosatom con el proyecto del Centro de Investigación Nuclear en El Alto, que es un proyecto muy importante para Bolivia, para industrializar material para tres centros de medicina nuclear, isótopos que se utilizan para determinar enfermedades oncológicas (cáncer), que se construirán en Santa Cruz, La Paz y El Alto. Apoyará en la producción, en agricultura, investigaciones de recursos naturales y otros; se utiliza en varios países y no hay riesgo o amenaza para el pueblo porque se construye bajo el control estricto del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). No es una estación eléctrica, no es una planta para construir una bomba nuclear, es un centro de investigación para preparar material para agricultura y otros campos.

Por otra parte, ¿Cómo avanzan los programas en el ámbito de seguridad? ¿Continúa el intercambio y formación de militares?
Es una esfera bastante delicada, pero hay interés y se trabaja en esa esfera de seguridad y preparación de especialistas, pero no podemos dar detalles, existe ese interés mutuo.

La cantidad de bolivianos en su país debe ser mínima, pero seguramente Rusia mantiene el número de becas de estudio en sus centros universitarios. ¿en qué áreas especialmente?
Para el próximo año son 64 becas, 41 son para especialistas de Rosatom, la mayor parte para el centro nuclear de El Alto, donde este mes se pondrá la piedra fundamental para el inicio de los trabajos de construcción. Las becas son para físicos, químicos nucleares, mecánicos e ingenieros. Estoy seguro de que va a crecer la cantidad de becas en varias esferas de la cooperación bilateral. No conozco qué cantidad de bolivianos viven en Rusia, pero sí la cantidad de rusos en Bolivia, pues hemos organizado elecciones presidenciales y tratamos de que los ciudadanos participen, y según la lista tenemos 218 con derecho a voto, la mayoría en Santa Cruz, alrededor de 100 personas; en La Paz 65, alrededor de 20 en Cochabamba y en Tarija siete u ocho. En Santa Cruz, la mayoría son esposas de bolivianos exbecarios en la ex Unión Soviética.

Bolivia es miembro no permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y la prensa internacional reconoce que el nivel de coordinación con Rusia es fluido. ¿qué nos puede decir al respecto?
Bolivia, como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad estos dos años —2017 y 2018—, es el más cercano aliado de Rusia. Bolivia fue junto con Rusia para no permitir ataques a Siria, China también, pero se abstuvo y sólo el embajador boliviano Sacha Llorenti presentó la posición de Bolivia, recordando que Irak no tuvo armas químicas y fue invadido. Con ese ataque químico sin pruebas se pretendía lo mismo contra Siria. Por instrucciones de mi Gobierno llamé al canciller Fernando Huanacuni para agradecer a Bolivia por ese valiente apoyo.

¿Qué opinión tiene de la demanda marítima boliviana?
No puedo comentar porque Bolivia y Chile son socios de Rusia, las relaciones son buenas con ambos países. Conozco que el tema se podría hablar entre los dos presidentes; me parece que nuestro presidente Putin puede comentar esa situación, un embajador no tiene ese derecho.

Un embajador enamorado de Bolivia

Embajador, seguramente tuvo la oportunidad de visitar varias regiones del país. ¿Qué nos puede decir al respecto?, ¿qué sitios le parecen interesantes?

Estoy enamorado de Bolivia, es diferente a muchos países que he visitado. Por ejemplo, La Paz tiene sus montañas que no hay en Tarija, en Oruro hay un carnaval que no hay en otra parte, en Tarija hay bodegas que no hay en Potosí, ciudad con mucha historia, con el Cerro Rico, donde se sigue explotando el mineral (plata). También estuve en el salar de Uyuni, en Santa Cruz, Cochabamba y Sucre, tienen su historia, naturaleza, comida, cultura y en algunos casos su idioma: aymara, quechua, guaraní y otros idiomas. Me gusta participar, en Oruro bailé morenada con muchachas, me gusta mucho, estoy en contacto estrecho con el Ministerio de Culturas y Turismo para ampliar la cantidad de turistas rusos a Bolivia, porque es un país muy diferente a Rusia, es muy atractivo como destino turísticos para los rusos. Nos gusta que se mantenga la historia, la cultura con los carnavales, con el Gran Poder. Yo trato de preparar una colección de sombreros, porque en cada departamento son distintos. Bolivia es mi primera misión como embajador, antes trabajaba como diplomático de diferente nivel en varios países. Empecé en 1984, estuve en La Habana como cónsul, en 2003; en Kazajistán (Asia Central) y también en Rumania (Europa).

Perfil

Nació en 1957. Está casado y tiene dos hijos (ambos diplomáticos), además de una nieta de dos años.

Está en el servicio exterior ruso desde hace 34 años.

En 1985 se graduó del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú y en 1999 terminó sus estudios en la Academia Diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Federación de Rusia.

Habla rumano, inglés y español.