Ekeko entre 17 talismanes más conocidos en el mundo

Carlos Barrios

Agencias y Cambio
Un estudio a escala mundial reconoció al Ekeko y al Tami entre los 17 amuletos o talismanes más utilizados y conocidos alrededor del mundo.
En la nota resaltada por Infobae.com, el Ekeko es mencionado como una figura que proviene del altiplano andino, que recibe tributos en Bolivia, Perú, norte de Chile y Argentina, como también en el oriente de Venezuela, donde se lo conoce como Don Juan del Dinero. Según los historiadores, la leyenda comenzó en la cultura Tiwanaku, Bolivia, y tras la conquista española fue adaptado por aymaras e incas. El Ekeko está asociado a la fertilidad, la buena suerte, la abundancia y la alegría. Va cargado de alimentos y otros bienes, le falta una sandalia y se le tributan ofrendas; sin embargo, la costumbre de quienes conocen al personaje y le rinden pleitesía es prenderle un cigarrillo en la boca.
Son objetos especiales venerados o simplemente temidos por aquellas personas que los adquieren. Lo singular en ellos es que no solo son requeridos en su país de origen, sino que pasan fronteras, pueden llegar incluso al otro extremo del mundo, en muchos casos pueden representar el mismo significado que representan en medio de la cultura a la que pertenecen.
El Tumi
También está un cuchillo ceremonial, que fue utilizado en el antiguo Perú por las culturas Moche, Chimú e Inca. Tenía un papel principal durante el Inti Raymi, cuando el sacerdote supremo sacrificaba una llama con él. El rito se celebraba al final del período de cosecha y daba las gracias a la divinidad por las bonanzas, y adoraba al sol para que diese una cosecha buena para la próxima estación. Otros estudios señalan que también fue un objeto utilizado durante las guerras de conquista. El cuchillo, cuya cabeza semicircular recuerda al sol, era elaborado en cobre, bronce, oro y plata. Los más preciados, propiedad de guerreros, médicos y sacerdotes, tenían una lama realzada en turquesa (piedra sagrada talismánica), un símbolo de Perú que se cuelga en las casas para atraer la buena suerte, la abundancia y alejar el mal. Otras figuras provienen de países como Japón, India, de culturas musulmanas y judías, como la figura del elefante, muy popular en la India y de gran simbolismo porque representa a Ganesha, según la religión Hindú un semidios hijo de la diosa Paravati y del Dios Shiva, es considerado un ahuyentador de obstáculos, patrono de las artes, las ciencias y semidios de la sabiduría y las letras.