Municipio de Curva recibió cancha con césped sintético

El campo deportivo en la provincia Bautista Saavedra de La Paz.

LUIS FERNANDO CRUZ RÍOS / Cambio
El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, inauguró ayer en el municipio de Curva, de la provincia Bautista Saavedra del departamento de La Paz, una cancha de fútbol con césped sintético que tuvo una inversión de 1,9 millones de bolivianos. 

“La gente de la ciudad y del campo tenemos los mismos derechos porque todos somos bolivianos, y ahora comenzamos a ver casas, aulas, riego, canchas y nos falta un buen coliseo”, precisó el también presidente de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

La entrega del proyecto se realizó en el marco de las actividades programadas por los 35 años de aniversario del municipio de Curva, que congregó a autoridades de distintas comunidades de esa región del altiplano paceño.

El campo deportivo fue construido en el marco del programa Bolivia Cambia Evo Cumple. Tiene una longitud de 103 por 66 metros y además cuenta con un sistema de drenaje y bordillo perimetral con malla olímpica.

En su discurso, el Vicepresidente expresó su preocupación por cómo la derecha radical en el país inició una campaña de desprestigio contra el Jefe de Estado, que trabaja en favor de los sectores sociales más necesitados construyendo viviendas sociales, campos deportivos, coliseos, unidades educativas, hospitales, carreteras de integración, industrias y otros. “Ahora con Evo, en todas las comunidades, en los pueblos, en los barrios, estamos construyendo colegios, centros de formación, centros de salud, casas, avenidas, carreteras para los pobres, para los marginados y humillados”, precisó.

Recordó que en Curva el presidente Morales hasta la fecha invirtió 12 millones de bolivianos para diversos proyectos, cuando durante los gobiernos neoliberales no se realizaban obras y menos las autoridades de turno los visitaban.

“Jóvenes, cuando ustedes no habían nacido, para los gobiernos de antes Curva no existía; estaba viendo el presupuesto del municipio para el año 2001, era cero, no había plata para sus abuelos y padres; estaba abandonado el pueblo quechua, como si no fueran bolivianos”, aseguró.