El 21060 fue derrotado y los trabajadores recuperaron sus derechos

Foto: Jorge Mamani
El presidente Evo Morales estará en la marcha de la COB por el 1 de mayo, que se realizará en Oruro.

Fernando del Carpio Z.

El gobierno es de los trabajadores y para los trabajadores, un reflejo de ello es haber derrotado al Decreto Supremo 21060, el 1 de mayo de 2006, cuando además se nacionalizaron los hidrocarburos, resaltó Arturo Alessandri Severich, viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales.

Recordó que con el 21060, en agosto de 1985, el gobierno de Víctor Paz Estenssoro dejó en vilo los derechos que estaban establecidos en la Constitución y la Ley General del Trabajo al anular la estabilidad laboral con la vigencia de la libre contratación, permitir las negociaciones salariales favorables al empleador y abrir la posibilidad a los retiros.

El Gobierno nacional, con el Decreto 28699, aprobado en 2006, restituyó la vigencia de los derechos y estableció un procedimiento que permite a los trabajadores apelar y denunciar la violación a sus derechos sociales.

Desde ese momento, según Alessandri, nace un nuevo horizonte para los laboristas y de forma simultánea se dispone el incremento al salario mínimo nacional y al haber básico.

Para la autoridad, según un estudio realizado por el Ministerio de Trabajo, hasta el año pasado, el salario boliviano (de 2.000 bolivianos) era el cuarto más alto de Latinoamérica, sólo los sueldos de Argentina, Chile y Panamá estaban por encima.

Otra de las medidas a favor de los trabajadores es la que garantiza que la madre y el padre no pueden ser despedidos de su fuente laboral hasta que el recién nacido cumpla un año de vida.

Asimismo, se garantiza la inamovilidad funcionaria para las personas con discapacidad, quienes hace un año reciben un bono de 250 bolivianos que otorgan mensualmente los municipios.

El 21060 fue derrotado

“En los hechos hemos desactivado y derrotado al 21060 al haber terminado con una de sus más nefastas previsiones, el artículo 55, la famosa libre contratación, que desde el 1 de mayo de 2006 quedó sin efecto. Hoy día rige la estabilidad laboral y el trabajador sólo puede ser echado por las causas establecidas en la Ley General del Trabajo, pero antes debe someterse a un sumario donde asume su defensa”, afirmó.

“Vivimos un momento donde los derechos laborales han sido restituidos y respetados”, apuntó Alessandri.

Además, indicó que con la Central Obrera Boliviana (COB) se acordó, en el marco de las negociaciones, que esta gestión se apruebe la nueva Ley General del Trabajo, que será un nuevo instrumento normativo que se adecuará a la Constitución Política del Estado (CPE), vigente desde febrero de 2009.

“La nueva Ley General del Trabajo tiene que tener la virtud de ser un cuerpo normativo que dé fuerza y vigencia a todas las normas y disposiciones que protegen al trabajo y al trabajador. Desde 2010 se hicieron varios intentos, ahora tenemos un proyecto de borrador que ha sido trabajado por los ministerios de Justicia y de Trabajo y que en consenso con los trabajadores será la base de la nueva ley”, anticipó.

Gabinete social-Consejo

En los hechos, para Alessandri, la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) es una suerte de gabinete social, de instancia consultiva y a veces de toma de decisiones de políticas públicas.

Dijo que el Presidente consulta y coordina con las organizaciones sociales qué curso van a tomar determinados acontecimientos o medidas.
El presidente Morales propuso que esa instancia se consolide como un Consejo del Estado, y para Alessandri lo que busca el dignatario es que se institucionalice, “de tal manera que sus decisiones tengan una característica vinculante, obligatoria”.

El Viceministro reconoce que en el momento es una instancia consultiva importante que se reúne el primer martes de cada mes y “las determinaciones que salen son tomadas muy en cuenta”, pero con el fin de concretar la propuesta del Jefe de Estado se tendrá que aprobar una ley que establezca sus prerrogativas, competencias y responsabilidades.

Sobre la creación de una Confederación Sudamericana de Pueblos Indígenas, dijo que con la diplomacia de los pueblos el presidente Morales le dio un impulso a las organizaciones sociales de los países de la región, y de alguna manera propone “una Unasur social, de solidaridad continental”.

El tema se discutió en la Cumbre de los Pueblos, en Lima, Perú, donde se decidió la realización de eventos regionales y Bolivia es un referente, por lo que la COB y la Conalcam tienen que asumir el desafío de hacer realidad este mecanismo.