jurisprudencia en materia de actos unilaterales de los Estados data desde 1933

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Entrevista: Emerson Calderón Guzmán (Secretario general de Diremar) 

La Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar) fue creada por el gobierno liderado por el presidente Evo Morales el 5 de abril de 2011 para “planificar, desarrollar y evaluar la implementación de estrategias” sobre el derecho marítimo boliviano.

Su secretario general es Emerson Calderón Guzmán, quien es parte del equipo jurídico nacional y como tal formó parte de la delegación boliviana que participó en los alegatos orales sobre la objeción chilena efectuados entre el 4 y 8 de mayo de 2015 en el Palacio de la Paz, en la ciudad de La Haya, Holanda.

Luego, el 24 de septiembre de 2015, asistió a la lectura del fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), cuando rechazó la excepción preliminar a la competencia que presentó Chile y en consecuencia se declaró competente para conocer la demanda marítima boliviana.

Hace poco, del 19 al 28 de marzo, estuvo en los alegatos orales previos al dictamen que podría hacer conocer la CIJ antes de fin de año.

Para tratar el tema, Democracia Directa le envió un cuestionario que Calderón respondió en los siguientes términos:

¿Cuál es el balance de los alegatos orales?
Habiendo concluido la etapa oral del procedimiento, consideramos como satisfactoria y positiva la estrategia jurídico-procesal con la que nuestro país llevó el caso ante la Corte. En una primera etapa superamos la fase jurisdiccional del juicio y conseguimos que el tribunal asuma plena competencia para conocer la controversia tal como la había planteado Bolivia en su demanda. En la etapa de fondo, nuestro país mostró la solvencia jurídica requerida para consolidar el efecto jurídico vinculante de las promesas chilenas de negociar, habiendo sustentado dicha tesis no sólo en acuerdos, actos unilaterales, práctica diplomática, sino también en otras fuentes de derecho internacional.

Expusimos adecuadamente el fundamento jurídico e histórico de nuestra posición, sin dejar de lado a la justicia como elemento fundamental de los objetivos que persigue la Corte. Creemos que hemos generado la suficiente convicción en el tribunal para que pueda dictar un fallo a nuestro favor.

¿Considera que los argumentos jurídicos expuestos por los abogados de Bolivia son contundentes como para que la Corte falle a nuestro favor?
La demanda de Bolivia se funda ante todo en el derecho internacional y nuestros argumentos jurídicos son muy sólidos, eso quedó demostrado durante la presentación de nuestros alegatos. Somos bastante optimistas y tenemos confianza en el buen criterio de la Corte para hacer justicia.

¿Qué opina sobre la posición expresada por los abogados de Chile, de que las resoluciones aprobadas por la OEA son simplemente declaraciones políticas y no de carácter jurídico? ¿Con ello se puede decir que la diplomacia chilena tiene algún valor, ya que Chile niega todos los compromisos que asumió?
Bolivia no comparte la posición chilena al respecto, y ha sido clara en sus argumentos escritos y orales ante la Corte. Las resoluciones de la OEA deben ser cumplidas de buena fe por los Estados miembros del organismo. Resulta irrisorio alegar que no tienen efecto jurídico alguno.

¿Cuál es el fundamento jurídico de la demanda marítima? ¿Cómo se ajusta y aplica la Carta de las Naciones Unidas y el estoppel a la demanda?
El fundamento jurídico de nuestra demanda se halla sustentado en el efecto jurídico vinculante de acuerdos suscritos entre Bolivia y Chile, declaraciones unilaterales de autoridades chilenas y en una constante práctica diplomática entre ambos países, mediante los cuales Chile se comprometió a negociar un acceso soberano para Bolivia al océano Pacífico. Pero también de manera complementaria, nuestra demanda se respalda en la obligación general de negociar asumida por los estados parte de la Carta de las Naciones Unidas, así como de las expectativas legítimas generadas a Bolivia durante más de un siglo, que en virtud al principio general del derecho, conocido como estoppel, restringe a Chile de ir en contra de sus propios actos. 

¿Existe jurisprudencia de los actos unilaterales de los Estados?
Existe un importante acervo jurisprudencial desarrollado por tribunales internacionales en materia de actos unilaterales de los Estados. Ya en 1933, la Corte Permanente de Justicia Internacional, en el caso del status legal de Groenlandia Oriental (Dinamarca c. Noruega), concluyó que la declaración formulada por un Ministro de Relaciones Exteriores era vinculante para el país de su nacionalidad. Asimismo, la Corte Internacional de Justicia, en los casos de los Ensayos Nucleares (Australia c. Francia y Nueva Zelanda c. Francia), reconoció el carácter vinculante de los actos unilaterales de los Estados, dejando bien establecidas sus bases y condiciones jurídicas. Este mismo tribunal reiteraría dicho reconocimiento en varios casos, entre ellos, el caso de las Actividades Militares y Paramilitares en y contra Nicaragua (Nicaragua c. Estados Unidos de América); el caso de la disputa fronteriza (Burkina Faso/República de Mali) o el caso de las actividades armadas en el territorio del Congo (Congo c. Ruanda), entre otros.

El que Chile se aboque a partir del Tratado de 1904, ignorando todo lo anterior (la invasión y ocupación de nuestro territorio y costa), ¿en qué medida debilita sus argumentos, su posición?
La historia está ahí y es una sola. La invasión al territorio boliviano es innegable así como la usurpación de nuestro Litoral. Sin embargo, fue desde esas épocas que Chile se comprometió a negociar con Bolivia un acceso soberano al mar, cuestión que no fue resuelta por el Tratado de 1904, tal como lo determinó la Corte en su fallo de jurisdicción (24 de septiembre de 2015). El que Chile insista en atrincherarse en el Tratado de 1904 sólo demuestra la escasez de argumentos jurídicos para desvirtuar la demanda boliviana.

¿Qué acciones debe adoptar Bolivia en este período, es decir hasta que la Corte haga conocer su sentencia?
Concluidos los alegatos orales ante la Corte y habiendo ya las partes expuesto todos sus argumentos, comienza una etapa importante de deliberación del tribunal, que en lo posible debe suscitarse en un clima de distensión y de apaciguamiento. Bolivia, al respecto, ya tiene una ruta estratégica definida para afrontar no sólo esta etapa, sino también la relativa a la implementación del fallo.