IICA aboga por el agro en América para generar más desarrollo

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Proceso de cosecha de cultivos mediante el sistema mecanizado, muy utilizado en países desarrollados.

Natalia Kidd / EFE

Los Gobiernos de los países de América deben dar “prioridad” a un sector estratégico como el agropecuario si quieren asegurarse un desarrollo a largo plazo, recalcó en una entrevista con EFE el director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero.

“Represento a una institución que defiende la importancia del desarrollo agropecuario rural, que considera que este sector, más que estratégico, es prioritario para un desarrollo armónico e integrado de nuestros países”, dijo Otero, quien participó en la III Cumbre Empresarial de las Américas, evento que se realizó en Lima, Perú, entre el 12 y 13 de abril.

El director del IICA también asistió a la VIII Cumbre de las Américas para transmitir a los jefes de Estado del hemisferio un pedido: “Que refuercen la importancia de la agricultura como un sector absolutamente prioritario, es necesario tener políticas de Estado con una visión de mediano y largo plazo”, complementó el ejecutivo.

“La agricultura es vida y es futuro de nuestro continente”, subrayó el argentino Otero, quien asumió hace tres meses al frente del organismo de cooperación hemisférico en materia agrícola.

Su impronta, explica, es aportar una “visión fresca, esperanzadora, renovada y positiva sobre el sector agropecuario” y recalcar que si la actividad es “pujante”, se podrán “atacar muchos de los temas centrales que hoy están limitando el desarrollo” de los países de la región.
A su juicio, por ejemplo, “los problemas de migración se deben a estrategias fallidas en materia de desarrollo rural”.

Los grados de evolución de los negocios agropecuarios en América son muy dispares, así como las políticas que se aplican al sector en los diversos países.

“Hay muchas agriculturas y por eso es fundamental, desde el IICA, encontrar y proponer nuevas estrategias de desarrollo rural que pasen a considerar a los territorios rurales como espacios dinámicos y creadores de oportunidades, aumentando las exportaciones, mejorando la seguridad alimentaria y una oferta de alimentos de calidad”, sostuvo.

Otero lamentó que “en el pasado, en algunos países, se le dio la espalda al campo” y señaló que eso es un error estratégico que es preciso revertir”.

Observó que “los países más evolucionados hoy atraviesan estrategias de desarrollo rural bien sucedidas que les permiten seguir avanzando en los estadios de desarrollo”, un recorrido que el continente debe imitar.

Y ello, dijo, es posible dejando de lado “dicotomías” entre la pequeña agricultura y la empresarial, la producción orgánica y la química, entre las exportaciones y las importaciones, pues hay espacio para todo, y esas visiones aparentemente antagónicas tienen que encontrar un punto medio. “El agronegocio seguirá existiendo, cada vez más capitalizado, mirando hacia el área internacional. No perdamos de vista que un billón de dólares que aumenten las exportaciones representan 14.000 empleos nuevos”, destacó.