“Después de 31 años, Bolivia está cambiando su familia de billetes”

Foto: Archivo
El nuevo corte de Bs 10 ya circula entre la población.

Entrevista: Sergio Marcelo Cerezo Aguirre (Gerente de Tesorería del Banco central de Bolivia)

El Banco Central de Bolivia (BCB) puso en circulación la Primera Familia de Billetes del Estado Plurinacional. Inició con el corte de Bs 10 y de forma gradual irá incorporando los demás. En esta entrevista, el Gerente de Tesorería explicó las razones técnicas y económicas para emitir el nuevo papel moneda, los costos de impresión y las nuevas medidas de seguridad que se incluyen.

¿Cuáles son las razones técnicas para emitir esta nueva familia de billetes, tomando en cuenta que hay sectores que la cuestionan?
Era necesario cambiar los billetes por diferentes razones. La primera es para obtener una representatividad regional y de género, empleando una combinación de personajes, sitios patrimoniales y naturales. La segunda es por la bolivianización de nuestra economía, ahora la gente utiliza más nuestra moneda, hace 20 años todos usaban el dólar; hoy la mayoría de los créditos y depósitos están en moneda nacional, entonces era necesario brindar billetes más seguros y renovados. La última razón es para incorporar medidas de seguridad de última generación; la tecnología de impresión data de 1987, cuando se cambió por última vez la familia de billetes.

¿Cómo justifican el gasto en la impresión de la nueva familia de billetes?, ¿por qué no quedarnos con los actuales?
Efectivamente, la gente empieza a cuestionar por qué no se destina este dinero a hospitales, pero hay que tener en cuenta que los billetes cumplen un ciclo de vida útil, es decir, todos los días destruimos billetes porque se van desgastando, deteriorando. En ese sentido, el Banco Central los va reponiendo. Para eso, cada tres años compramos billetes, pero en esta oportunidad se decidió trabajar en los diseños y las medidas de seguridad de la nueva familia. La duración de este material es distinta en cada corte. Por ejemplo, un billete de corte menor dura en promedio dos años, un billete de 200 bolivianos dura entre 5 y 7 años, dependiendo del uso. Entonces, el Banco Central compra billetes de corte menor porque estos circulan más en la economía.

¿Después de cuántos años se está renovando la familia de billetes?, ¿cuál es el tiempo promedio que aconsejan las entidades internacionales para realizar este tipo de cambios?
Estamos renovando después de 31 años, en enero de 1987 se emitió por primera vez la anterior familia de billetes. Instituciones especializadas y bancos centrales señalan que lo más recomendable es cambiarlos cada 15 años como máximo, porque un billete que tiene una vida útil, como familia, muy prolongada facilita a los falsificadores imitar las medidas de seguridad, porque está mucho tiempo en el mercado, entonces cada vez mejoran su técnica de falsificación.

¿Cuántas piezas se imprimieron de la nueva familia?, ¿cuánto le cuesta al boliviano ese trabajo?
El Banco Central mandó a imprimir 671 millones de piezas en todos los cortes, en promedio. Cada uno de estos billetes del Estado Plurinacional cuesta 0,42 centavos de boliviano, el costo total es de 38,9 millones de dólares.

De toda esa cantidad ¿cuántos millones de piezas corresponden a cada corte?
Son 214 millones de piezas de 10 bolivianos, 161 millones de piezas de 20 bolivianos, 70 millones para el corte de 50, de 100 bolivianos tenemos 184 millones de piezas y 41 millones de piezas de 200 bolivianos. Con base en la proyección que tenemos, compramos más billetes de cortes menores porque tienen mayor circulación en la economía.

¿El costo de este nuevo material fue el mismo que el de los billetes de Bs 10 que se mandaron a imprimir con la serie J de la antigua familia?
Estos billetes son 14% más caros, sin embargo, hay que hacer dos precisiones. La primera es la incorporación de las medidas de seguridad, como el hilo, la tinta con cambio de color y la moderna técnica de impresión. En ese 14% también figura la primera impresión, es decir que la empresa trabajó en los diseños físicos, electrónicos y materiales, en el sentido de que el trabajo en nuevas planchas de impresión, nuevas plaquetas y el contrato de los diseñadores representaron un costo que se asumió en esta oportunidad. En la siguiente licitación se transfiere este material para seguir produciendo nuestros billetes.

Háblenos de las nuevas medidas de seguridad que están incorporando.
Utilizamos tres conceptos para capacitar: el mire, toque e incline. En mire está la marca de agua en el anverso y reverso del billete, a contraluz se puede ver la imagen de ‘El Tambor’ Vargas, también están las fibrillas insertas en el papel algodón y el motivo coincidente con el número 10, la mitad del número es azul y la mitad del cero es azul, y en el reverso la otra mitad es naranja y a contraluz se completan perfectamente.

En toque, el material es 100% algodón, se tiene alto relieve en los personajes, en el valor numeral y literal del corte, y en el texto “Banco Central de Bolivia” también tenemos esta medida para las personas con deficiencia visual, que son las barras horizontales, en el caso de 10 bolivianos, y el bloque de 16 líneas diagonales en ambos lados del anverso del billete. 

En el incline está la imagen latente ubicada en el recuadro azul, el hilo de seguridad es de cuatro milímetros y cambia de color al inclinarlo.