Innovador estilo de fachadas desplaza a cholets en El Alto

El Centinel Prime, la primera obra de Churata en El Alto.
Foto: Gentileza Santos Churata

Gabriela Ramos / El Alto

La tendencia arquitectónica de los cholets, que marcaron época en la ciudad de El Alto, va quedando atrás y en su lugar se pone de moda la utilización de placas de aluminio compuesto, cuya flexibilidad y manejo de líneas geométricas permite hacer figuras modernas como las de los transformers y otros.

Viviana Quispe caminaba por la avenida Antofagasta preguntando por fachadistas expertos en el aluminio compuesto, también conocido como flotante, pues tiene una construcción de cinco pisos ubicada en la zona de Rosas Pampa y su intención es usar aluminio. 
El arquitecto Winston Rojas comentó que la utilización de aluminio gana cada día más adeptos porque este material tiene la virtud de retener el calor y bloquea la salida de ruido hacia el exterior, además su empleo es sencillo.

“La única desventaja es que la gama de colores es reducida, se tienen café, ocre, blanco, rojo, negro, azul y recientemente amarillo. Sin embargo, éste no es problema para los clientes, porque las posibilidades de diseños y las combinaciones son muy atractivas”, manifestó. 

El profesional señaló que esta forma de hacer las fachadas en edificios alteños dista mucho de los conocidos cholets y, en su criterio, la gente ya no quiere ese tipo de diseños y opta por el aluminio, porque es más llamativo y le da un aire moderno y ‘robótico’ al edificio. 

“Los cholets son coloridos, se basan en un degradé de colores, pero con el tiempo se deterioran y pierden su vistosidad. En cambio, el aluminio es más económico y su preparación es más sencilla; sobre la obra bruta se arma una estructura metálica y sobre ésta, los diseños”, explicó Rojas. 

El nuevo formato para hacer fachadas fue iniciado por Santos Churata, creador de edificaciones muy conocidas en la urbe, como el Autobot o el Centinel Prime, construcciones inspiradas en robots y personajes de la película Transformers. 

Churata es un dibujante que desde su cuna estuvo vinculado a la construcción, ya que nació en la provincia Los Andes, cerca de Vichaya, lugar de donde se extrae el mejor estuco, además su padre se dedicaba a esta labor, y él mismo comenzó en este rubro. 

Empezó a diseñar y construir fachadas con aluminio hace ocho años, en medio del auge de los cholets. “Soy un soñador y siempre tuve la idea de hacer un edificio inspirado en un robot con estos materiales”, contó. 

Sin embargo, en esa época las placas de aluminio no llegaban en colores, por lo que tenía que cubrirlas con pintura metalizada en suficientes capas para que no se envejezcan. 

El esfuerzo valió la pena, porque, mientras otros dueños de casa decantaban los diseños cholet, cada vez más gente se interesaba en tener un edificio robot o con líneas y diseños geométricos que le dan identidad propia a las edificaciones. Hasta el momento, Churata tiene 38 obras terminadas en todo El Alto: ocho con temáticas ‘transformers’ y otras que parecen robots gigantes en medio del altiplano paceño. El resto de los diseños está personalizado, pero sus líneas, combinadas con el color y textura del material, le dan un aire ‘robótico’ a la construcción. 

Este fachadista no sólo se encarga de ‘vestir el edificio’, como se dice en la jerga de la construcción, sino también del diseño de interiores. Para ello también recurre a formas robóticas que, apoyadas en un adecuado sistema de iluminación LED, completan la obra. 

El arquitecto Rojas señaló que este estilo es muy requerido por sus clientes. “Hacemos los diseños de acuerdo con el pedido del cliente. Si bien hay gente, como el creador de los edificios robot, que se aventura a ese formato, nosotros tomamos lo que pide la gente y lo adecuamos a las escuelas urbanísticas, porque al ser arquitectos tenemos el deber de definir una identidad arquitectónica para la ciudad”, indicó.